San Carlos de Bariloche, rionegrina. Este martes, la búsqueda de Ana Lía Corté, intensamente requerida desde comienzos de mayo, concluyó con el hallazgo de su cuerpo sin vida. El descubrimiento se produjo tras varias semanas de rastrillajes y operativos en diversos sectores de la ciudad y zonas aledañas.
Según informaron fuentes vinculadas a la investigación y medios locales, el cuerpo fue localizado en un área próxima al lago Nahuel Huapi, en un punto de acceso considerado de alta complejidad. En el sitio trabajó personal especializado para preservar la escena y llevar adelante las primeras pericias. A partir de este hecho, la Justicia provincial activó nuevas medidas investigativas con el fin de establecer las causas de la muerte y reconstruir los eventos desde la última vez que Ana Lía Corté fue vista.
La intensa búsqueda
Ana Lía Corté había sido reportada como desaparecida hacía aproximadamente tres semanas. Su ausencia motivó un amplio despliegue operativo coordinado entre fuerzas policiales, rescatistas y organismos especializados. La mujer era intensamente buscada por sus familiares y las autoridades, quienes habían intensificado los rastrillajes en distintos puntos de Bariloche y sus cercanías.
Las tareas de búsqueda incluyeron recorridos terrestres exhaustivos, análisis de cámaras de seguridad y operativos específicos en áreas boscosas y sectores linderos al lago. En estas labores participaron grupos de rescate y perros entrenados para la detección de personas. A medida que transcurrían los días sin rastros concretos, la inquietud crecía entre allegados y vecinos.
La denuncia por desaparición se había formalizado luego de que sus familiares perdieran contacto con ella y advirtieran movimientos que consideraron inusuales. Desde ese momento, se iniciaron campañas de difusión en redes sociales y medios de comunicación para recabar cualquier dato sobre su paradero. El hallazgo del cuerpo se produjo durante uno de los operativos de búsqueda implementados esta semana.
La investigación judicial en curso
Una vez confirmada la identidad, la Justicia de Río Negro asumió la continuidad de la investigación. Fuentes judiciales indicaron que aún restan la realización de estudios forenses y otras medidas investigativas para determinar con precisión las circunstancias del deceso. La fiscalía en turno espera los resultados de la autopsia y de diversas pericias técnicas, que se consideran claves para la causa.
En paralelo, se prosigue con la toma de declaraciones testimoniales y la revisión de registros vinculados a los últimos días en que Ana Lía Corté fue vista con vida. En este tipo de situaciones, los investigadores suelen analizar comunicaciones, imágenes de cámaras de seguridad y posibles recorridos, buscando reconstruir cronológicamente los hechos.
Por el momento, las autoridades mantienen estricta cautela respecto de las hipótesis investigativas y han evitado brindar precisiones hasta contar con mayores resultados periciales. La investigación permanece abierta y ninguna hipótesis ha sido descartada. El caso tuvo una fuerte repercusión en Bariloche, dado el prolongado e intenso operativo de búsqueda y la movilización comunitaria.
