La Fundación Mateo Esquivo de Santa Fe recibió una importante donación de panificados, obtenida a través de una campaña solidaria vinculada al torneo de fútbol local. En ese marco, la institución anunció la llegada de los fondos necesarios para duplicar su capacidad de alojamiento, lo que permitirá mejorar la asistencia a niños con tratamientos oncológicos.
El fútbol y la solidaridad, una dupla con impacto local
El Club Colón y la panadería Franco Colella se unieron en una iniciativa que demuestra cómo el deporte y el compromiso social pueden generar un impacto directo en la comunidad santafesina. Bajo el lema «goles por pirulincos», por cada tanto que el equipo rojinegro convierte en el campeonato, la reconocida firma de panificados dona 100 unidades de sus dulces. La última entrega de esta campaña tuvo como destino a la Fundación Mateo Esquivo, una entidad fundamental en el acompañamiento y asistencia a niños que atraviesan tratamientos oncológicos en nuestra ciudad.
Diego, en representación de la fundación, compartió con CyD Noticias la grata sorpresa que significó esta donación: «Se acerca un montón de gente con donaciones para las familias que están transitando por la enfermedad, pero esto fue una sorpresa. Recibir una cantidad enorme es algo que viene muy bien. No lo esperábamos y estamos totalmente agradecidos», expresó, reflejando el alivio y la alegría de quienes día a día sostienen este espacio.
Un valioso «segundo hogar» para las familias santafesinas
La Fundación Mateo Esquivo cumple un rol social invaluable al funcionar como el principal soporte logístico y emocional del servicio de oncología del emblemático Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia. Su sede, que se ha convertido en un verdadero refugio, ofrece alojamiento gratuito a los pequeños pacientes y a sus padres. Esta posibilidad es crucial para evitar el agotamiento de internaciones prolongadas o los constantes traslados que implican los tratamientos complejos.
«Acá lo que se les brinda en la sede de alojamiento son las habitaciones; el niño puede entrar con su papá o con su mamá durante la estancia que le toque. Trabajamos en conjunto con el hospital: ingresan con una orden médica y por el tiempo que el profesional requiera», explicó el referente de la fundación. Además del hospedaje básico, el espacio funciona como un centro de contención, permitiendo que las familias en tratamiento se reúnan, compartan experiencias y encuentren apoyo mutuo. Es un lugar donde los chicos pueden evitar los pasillos hospitalarios entre estudios, transformándose, como bien lo describen, en su «segundo hogar» durante los largos meses, a veces entre seis meses o un año, que demandan los tratamientos.
La sede se amplía: más espacio para la esperanza
El crecimiento en la demanda y la constante optimización de los servicios médicos que ofrece el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia generaron que la estructura actual de la fundación comenzara a quedar chica. En este contexto, y en el marco de la reciente entrega de donaciones, se confirmó una noticia largamente esperada por toda la comunidad: se lograron reunir los recursos económicos necesarios para iniciar una ampliación histórica de la sede.
«Esta sede ya tiene un poquito más de diez años y ya nos quedó chica. Son siete habitaciones y ahora estamos con un proyecto muy importante. Se terminaron de reunir todos los fondos para una ampliación que nos propusimos el año pasado. Son siete habitaciones más que hay que construir en planta alta», anunció el representante de la entidad. La falta de espacio físico había obligado en el último tiempo a tomar medidas de emergencia compartidas, debido al notable funcionamiento del servicio de oncología del hospital, que atrae a más familias. La fundación prevé meses desafiantes, ya que deberán mantener el funcionamiento de la sede a la par de la construcción, pero su objetivo es terminar este mismo año, siempre que los fondos sigan acreditados.
La comunidad puede seguir colaborando
Si bien ya se cuenta con el dinero para la estructura de la obra, los desafíos económicos persisten, especialmente en lo que respecta a la puesta a punto de las nuevas instalaciones y la adquisición del mobiliario necesario. Para hacer frente a estos gastos, la Fundación Mateo Esquivo continúa organizando eventos solidarios y extendiendo su invitación a todos los vecinos.
Ya se confirmó la realización de su bingo anual el próximo 10 de junio. Además, se prevé una cena de gala para el mes de agosto y otros eventos solidarios hacia fin de año. La institución invita a la comunidad a sumarse y a seguir su trabajo a través de sus redes sociales, ya que los fondos recaudados en estas actividades serán vitales para equipar las nuevas habitaciones y sostener la indispensable labor de acompañamiento a niños y sus familias en Santa Fe.
