Tras la condena por abuso sexual al portero Tadeo Alejo Azcurra, la fiscal Jorgelina Moser Ferro destacó la activa cooperación de la Escuela Monseñor Macagno de Santa Fe en el esclarecimiento del caso, mientras que la querella que representa a la víctima consideró que la pena impuesta «debería haber sido más elevada».
La fiscal elogió el comportamiento de la escuela tras el veredicto
Al concluir la audiencia de veredicto por el juicio oral y público seguido contra el portero Tadeo Alejo Azcurra, de la escuela primaria Monseñor Macagno de Santa Fe, la fiscal de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Jorgelina Moser Ferro, destacó el «excelente» comportamiento de los directivos y el personal del establecimiento educativo.
La representante del órgano acusador afirmó que «la escuela se comportó excelente», precisando que «enseguida resguardaron los videos y se pusieron a disposición». Moser Ferro valoró la actitud del personal, del representante legal y de los directivos del colegio, cuyo desempeño calificó de «realmente excelente», ya que apenas tomaron conocimiento del hecho, «pusieron todo a disposición para que se pudiera resguardar la información».
Respecto a la situación laboral del personal no docente Azcurra, la fiscal fue contundente al señalar que no existían sospechas o antecedentes de conductas similares sobre el trabajador, «salvo llamados de atención, vinculados a uso de celular y ese tipo de cuestiones, pero nada más».
El «clima de época» en los casos de abuso
En su alegato final, la fiscal Moser Ferro dedicó un apartado al denominado «clima de época» en materia de género, particularmente en lo referido a abusos sexuales de mujeres y niñas, y el descrédito sobre sus declaraciones.
«Estamos asistiendo a un movimiento que busca de manera explícita silenciar a las víctimas», expresó en su momento, advirtiendo que, cuando esto no ocurre, la estrategia apunta a «atacar a la fiscalía», especialmente por parte de aquellos grupos a los que consideró «pro-pedófilos».
Tras la condena del portero, Moser Ferro retomó sus palabras y explicó que en el caso particular la defensa atacó a la fiscalía, argumentando que «no sabe investigar», y «no por falsas denuncias». Sobre ese presupuesto, la titular de la Unidad Gefas se mostró «totalmente convencida» del rumbo de la investigación, enfatizando que «estaban todos los elementos de prueba». La entrevistada fue categórica en cuanto al hallazgo de «esperma en boca», aunque «no se obtuvo material masculino» para determinar el perfil genético del autor.
En ese sentido, refirió que «las cámaras de seguridad siguen la secuencia exacta que da la niña, tal cual ella relató» en dos entrevistas en cámara Gesell. Subrayó que «acá no fue una cuestión de falsas denuncias», ya que la defensa pidió que se cargaran costas al MPA y no a la familia de la víctima, por considerar «un error de la fiscalía que no sabe investigar causas», ironizó.
Los querellantes analizarán la pena impuesta
Poco después de conocida la condena a 9 años y 6 meses de prisión contra el portero Azcurra, los abogados de la familia de la víctima, quienes se constituyeron como querellantes, también brindaron declaraciones a los medios de prensa congregados en el subsuelo de tribunales.
La Dra. Agustina Taboada, quien participó del juicio junto a su colega Matías Pautasso, fue cauta en cuanto a la valoración realizada por el juez Lisandro Aguirre al definir el monto de la pena.
«Lo ideal sería que el hecho no hubiese pasado porque la víctima va a vivir con esta situación toda su vida», enfatizó la profesional, valorando como positivo que «la calificación legal» (abuso sexual con acceso carnal agravado) haya sido la misma que «la querella y fiscalía habían postulado».
«Esperaremos los fundamentos para ver la valoración de la cantidad de años de pena», confirmó. Consultada acerca de lo solicitado –la fiscalía reclamaba 18 años de cárcel– y lo obtenido, Taboada insistió: «Es una valoración del tribunal». No obstante, aseguró que «vamos a analizar los fundamentos para poder determinar si efectivamente nos encontramos ante una pena justa o no».
«Obviamente esta querella opina que la pena debería haber sido más elevada, pero esperaremos los fundamentos. Tenemos los recursos correspondientes para poder pedir la revisión de ellos», concluyó.
