Producción: el sector agroindustrial acelera su crecimiento, en sintonía con las proyecciones de Milei

El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) de Argentina creció un 9,5% interanual en abril, alcanzando el nivel más alto desde que comenzó la serie en 2017, de acuerdo con el informe del INDEC. Este fuerte impulso fue liderado principalmente por el dinamismo del petróleo no convencional en Vaca Muerta y el auge de la extracción de litio. No obstante, esta expansión sectorial convive con retrocesos en ramas tradicionales de la minería y actividades ligadas a la construcción, marcando un desarrollo heterogéneo en la actividad.

La curva del «palo de hockey», a la que el presidente Javier Milei suele referirse como promesa para la economía nacional, ya tomó forma en el sector minero, considerado un área clave de la actividad. Según el informe publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) registró un aumento interanual del 9,5% en abril de 2026, alcanzando los 142,8 puntos. Este nivel constituye el registro más elevado de la serie iniciada en enero de 2017.

En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, el IPI minero se ubicó un 7,4% por encima del mismo período de 2025. La medición desestacionalizada, que ajusta las variaciones estacionales para una comparación mes a mes, avanzó 0,7% en abril respecto de marzo, posicionándose en 144,6 puntos. Por su parte, la tendencia-ciclo mostró un incremento mensual de 0,4%, alcanzando los 143,7 puntos. El desempeño del sector, tal como se desprende del reporte del INDEC, replica la figura del «palo de hockey» o «pipa de Nike» que el Presidente Milei utiliza en sus discursos ante foros financieros para ilustrar la proyectada recuperación económica impulsada por la desregulación.

Un análisis histórico de la serie, observable en el gráfico 1.1 del informe, revela que el nivel general del índice se mantuvo en torno a los 100 puntos entre 2017 y 2019. Posteriormente, experimentó una caída pronunciada al inicio de la pandemia, descendiendo a valores cercanos a los 75 puntos en 2020. La trayectoria muestra un desplome abrupto en 2020, seguido de una recuperación exponencial que se consolida en una pendiente sostenida, alcanzando nuevos máximos históricos en abril de 2026 y evidenciando una fase de expansión robusta.

La tracción de Vaca Muerta en la producción de hidrocarburos

El petróleo crudo se erigió como el principal impulsor energético del indicador. En abril, la extracción total alcanzó los 4.215.000 metros cúbicos, lo que representa un aumento del 19,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. En el acumulado de enero a abril, el avance se situó en el 17,1%. La producción de petróleo no convencional, generada primordialmente en Vaca Muerta, fue la de mayor dinamismo, llegando a los 2.915.300 metros cúbicos y registrando un crecimiento interanual del 39,2%. En los primeros cuatro meses de 2026, este segmento acumuló un incremento del 35,1%. Por el contrario, la extracción de petróleo convencional disminuyó 10%, totalizando 1.299.800 metros cúbicos, lo cual subraya un cambio en la matriz de expansión petrolera, que ya no se sustenta en las cuencas maduras. El índice específico del petróleo crudo alcanzó los 170,3 puntos, contribuyendo con una incidencia positiva de 10,6 puntos porcentuales al agrupamiento sectorial.

La extracción de gas natural también mostró un avance, aunque a un ritmo más atenuado. En abril, alcanzó los 4.218,2 millones de metros cúbicos, con una mejora interanual del 2,8%. En la variación acumulada anual, el incremento fue marginal, de apenas 0,1%. Esta disparidad se explica por la modalidad de extracción: el gas no convencional experimentó un aumento del 12,2%, llegando a 2.836,3 millones de metros cúbicos, mientras que el gas convencional retrocedió 12,1%, situándose en 1.382 millones de metros cúbicos. Esta dinámica refleja una transición similar a la observada en el sector petrolero.

El informe del INDEC detalló que el conjunto integrado por la producción de petróleo, gas y los servicios de apoyo asociados registró un incremento del 6% respecto de abril de 2025, y del 5,3% en el primer cuatrimestre. No obstante, esta cifra se ubicó por debajo del crecimiento del nivel general del IPI minero.

El litio y otros minerales químicos en ascenso

El litio se destacó como otro de los grandes protagonistas del dinamismo minero. Entre enero y abril, su producción acumuló un crecimiento del 48,2%. Específicamente, la categoría de «carbonato de litio y otros minerales de litio» alcanzó los 539,6 puntos, con una variación interanual del 79% y una suba acumulada del 55,9%. Este mineral, en consecuencia, se ha consolidado como una de las «estrellas» del auge energético, transformándose de un componente secundario en el índice a uno de sus elementos con mayor impulso.

La categoría más abarcativa, «extracción de minerales para la fabricación de productos químicos», alcanzó los 448,2 puntos, registrando un aumento interanual del 73%. El INDEC puntualizó que el acumulado anual de este segmento progresó 52,6%. Asimismo, los minerales de boro experimentaron un crecimiento del 35,9%, aunque su incidencia en el índice fue considerablemente menor. En contraste, la calcita o carbonato de calcio retrocedió 9,5%.

La producción de sal también mostró un movimiento significativo. El índice de extracción de sal alcanzó los 650,5 puntos, con un aumento del 150,3% interanual. En el acumulado de enero a abril, la mejora se situó en el 91,4%. La salmuera o solución saturada de sal avanzó 155,8% respecto del mismo mes de 2025. Sin embargo, mientras la sal refinada, yodada, fluorada o destinada a usos industriales retrocedió 12,4%, el cloruro de sodio puro registró un incremento del 25,5%.

En contraste, el sector metalífero alcanzó los 56,9 puntos, un valor considerablemente inferior al del nivel general del índice. La extracción en este segmento aumentó 12,5% en comparación con abril de 2025, pero el acumulado de los primeros cuatro meses reveló una expansión de apenas 1,7%. Dentro de esta categoría, la producción de plata y oro creció 15,8% interanual, mientras que el resto de los minerales metalíferos experimentó una caída del 55,4%.

La contracara: segmentos con bajo dinamismo

No obstante el panorama general de crecimiento, el «palo de hockey» minero no se extendió a todas las actividades del sector. El impulso se concentró en los recursos vinculados al nuevo mapa energético, mientras que las ramas tradicionales y aquellas relacionadas con la construcción no evidenciaron el mismo nivel de dinamismo.

La extracción de arcilla y caolín registró una caída del 17,1% interanual, acumulando una contracción del 14,2%. Dentro de este rubro, la arcilla común, empleada en la fabricación de cerámicas, retrocedió 28,5%, en tanto que el caolín y la bentonita disminuyeron 9,9%.

Por su parte, la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos descendió 5,7% en abril, aunque su acumulado anual mantuvo una mejora del 2,3%. Las arenas industriales y silíceas mostraron una caída del 22,3%, y las arenas de fractura, esenciales para el fracking, retrocedieron 5,8% en comparación con abril de 2025.

Finalmente, la extracción y aglomeración de carbón, turba y otras explotaciones de minas y canteras no clasificadas en las categorías principales también experimentó una disminución significativa del 21,6%.


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