Entidades del agro resaltan el impacto clave de la nueva concesión de la Hidrovía en la competitividad exportadora

La Sociedad Rural Argentina (SRA) celebró la adjudicación de la nueva concesión de la Vía Navegable Troncal a la unión de empresas Jan De Nul y Servimagnus por un período de 25 años. La entidad destacó que esta decisión representa un paso importante para una de las principales infraestructuras del comercio exterior argentino. Desde la SRA señalaron que el flamante esquema de licitación permitirá dotar de previsibilidad a la operatoria exportadora y avanzar en obras largamente reclamadas por el sector productivo y portuario.

Profundización del canal y beneficios logísticos

La concesión contempla la profundización progresiva del canal desde los actuales 34 pies hasta 38 pies navegables, con la posibilidad de avanzar posteriormente hacia los 40 pies. A esto se suman trabajos de dragado, mantenimiento y modernización del sistema de señalización y balizamiento. La Vía Navegable Troncal, parte del sistema de la Hidrovía Paraná-Paraguay, constituye uno de los corredores logísticos más importantes de América del Sur y la principal salida al mundo para la producción agroindustrial argentina. Cerca del 80% del comercio exterior del país, especialmente granos, derivados y manufacturas de origen agropecuario, circula por este sistema fluvial.

Para la Sociedad Rural, las mejoras previstas permitirán incrementar la capacidad de carga de los buques, optimizar los tiempos operativos y mejorar las condiciones de seguridad para la navegación. Según estimaciones privadas citadas por la entidad, una mayor profundidad de la vía podría reducir entre 189 y 230 embarcaciones anuales necesarias para transportar el mismo volumen exportado. Además, el ahorro logístico derivado de estas modificaciones se ubicaría entre los 375 y los 456 millones de dólares anuales, fortaleciendo la competitividad de las exportaciones argentinas en los mercados internacionales.

Una demanda histórica del sector productivo

La organización remarcó que la adjudicación llega después de más de diez años sin avances estructurales en la principal vía fluvial del país. Durante ese período, indicaron, se logró sostener la operatividad del sistema, aunque sin concretar las obras de infraestructura reclamadas por los distintos actores vinculados al comercio exterior. Sin embargo, desde la entidad advirtieron que la profundización de la Hidrovía constituye solo una parte de los desafíos pendientes en materia logística.

Los desafíos pendientes para la logística nacional

Entre las cuestiones que todavía requieren definiciones, la Sociedad Rural mencionó la necesidad de modernizar el régimen de cabotaje, fortalecer el desarrollo de los puertos regionales y mejorar la integración entre el transporte terrestre, ferroviario y fluvial. También consideró necesario avanzar en reformas regulatorias e impositivas y poner en funcionamiento los mecanismos de gobernanza y control previstos para la nueva etapa de concesión. Para la entidad, el verdadero desafío comenzará ahora con la ejecución efectiva de las obras comprometidas y con la construcción de una agenda logística integral que permita reducir costos y aprovechar plenamente el potencial del sistema fluvial argentino.


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