La obra de protección de la Cascada del Saladillo en Rosario afianza sus principales estructuras

La obra de estabilización en la Cascada del Saladillo, vital para la conectividad del sur del Gran Rosario, alcanzó un 70% de ejecución y ya completó la instalación de sus principales pantallas subterráneas de contención. Con una inversión superior a los 30 mil millones de pesos, estos trabajos buscan frenar la erosión y preservar la infraestructura vial estratégica que une Rosario y Villa Gobernador Gálvez.

Avance significativo y millonaria inversión

La obra de protección de la Cascada del Arroyo Saladillo, considerada una de las intervenciones de infraestructura hídrica más importantes de la provincia, ya presenta un 70 % de ejecución. Con una inversión que supera los 30 mil millones de pesos, los trabajos buscan detener el proceso de erosión regresiva del cauce y asegurar la estabilidad de puentes y vías de comunicación clave entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez.

El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, confirmó el porcentaje de avance y destacó que ya se completaron los principales elementos de contención subterránea. «Actualmente la obra presenta un 70 % de avance y ya se completaron los principales elementos subterráneos de contención: los 19 módulos de la pantalla principal, ubicada aguas abajo, y los 53 bloques de anclaje correspondientes a la estructura, aguas arriba», detalló Enrico. Asimismo, indicó que «se finalizaron las tareas de coronamiento y vinculación en el margen de Villa Gobernador Gálvez, mientras continúan en el margen de Rosario».

Por su parte, el secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, precisó que las tareas se concentran ahora en la consolidación definitiva de la estructura. «Estamos finalizando las tareas de coronamiento y vinculación en el lado rosarino y comenzamos con estos trabajos en el cauce del arroyo, para consolidar la estabilidad definitiva del sistema», explicó Mijich.

Las pantallas de contención, construidas con hierro y hormigón, alcanzan una profundidad de 33 metros y se extienden a lo largo de los 104 metros que comprende el cauce del Arroyo Saladillo.

Protección vital para la conectividad regional

El objetivo primordial de la obra es frenar el retroceso de la cascada, un fenómeno erosivo que durante años ha avanzado sobre el cauce, poniendo en riesgo infraestructura vial crucial para el área metropolitana. La intervención protege específicamente al Puente Molino Blanco y al puente de la avenida Circunvalación 25 de Mayo, pasos esenciales que conectan Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Estos son utilizados diariamente por miles de vehículos particulares, transporte público y unidades de carga.

Según datos de la Secretaría de Recursos Hídricos, ambos puentes permiten unir las dos ciudades en menos de diez minutos. La preservación de estas estructuras evita desvíos que podrían extender los recorridos hasta ocho kilómetros y demandar más de veinte minutos adicionales de viaje para los usuarios.

Etapas de una intervención integral

La obra se desarrolla en distintas fases. Inicialmente, se llevaron a cabo trabajos de reacondicionamiento y protección de los estribos del Puente Molino Blanco para reforzar su estabilidad estructural. Posteriormente, comenzó la ejecución de las dos pantallas subterráneas de contención, consideradas el núcleo del proyecto por su función de detener el avance de la erosión del arroyo.

Actualmente, los trabajos progresan en las tareas de coronamiento, vinculación y consolidación del sistema. Estos pasos son fundamentales para completar una intervención que busca garantizar la estabilidad del cauce y resguardar una infraestructura estratégica para la movilidad y la actividad logística del sur del Gran Rosario.


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