Intendente Poletti: Santa Fe capital se alista para el «peor escenario» por el fenómeno El Niño

Con los pronósticos climáticos anticipando la alta probabilidad de un fenómeno El Niño fuerte con impacto en el litoral argentino hacia fines de este año y principios del próximo, la Municipalidad de Santa Fe ha intensificado sus tareas de prevención. La coordinación con la Provincia es clave para afrontar un eventual escenario de lluvias extraordinarias y crecidas de los ríos.

El intendente Juan Pablo Poletti aseguró este martes que la ciudad se prepara para la situación más adversa, con una combinación de obras de infraestructura, limpieza profunda de desagües, revisión exhaustiva de las estaciones de bombeo y la actualización de los protocolos de evacuación.

Estas declaraciones cobran particular relevancia antes de la jornada de trabajo que el Gobierno de Santa Fe convocó para este jueves en el Centro Cultural Provincial. Desde las 11 hs, funcionarios, especialistas, municipios y comunas analizarán los escenarios previstos y las estrategias de preparación frente al desarrollo de un evento fuerte de El Niño. La convocatoria es abierta a toda la comunidad santafesina.

Obras cruciales para reducir el riesgo de anegamientos

Consultado por la prensa, el intendente Poletti detalló una de las intervenciones fundamentales: la reconstrucción del desagüe Perú, en el corazón del barrio Barranquitas. Esta obra busca solucionar un problema histórico de anegamientos que afectaba a la zona. «Justo vengo de recorrer la obra del desagüe Perú en Barranquitas, donde se está reconstruyendo un desagüe que había sido con caños de chapa de hace más de 60 años y que estaban produciendo anegamiento cada vez que llovía», explicó el mandatario local.

La Municipalidad ejecuta esta obra con personal propio, colocando paños de hormigón que optimizan el escurrimiento de toda la cuenca Perú-Ecuador, la cual recolecta agua desde la zona del Parque Federal hasta el reservorio correspondiente.
Según la información oficial, esta intervención beneficiará directamente a unos 30.000 vecinos y su ejecución se inició cuatro meses antes del período en que se podría manifestar el fenómeno climático.

Estaciones de bombeo operativas y limpieza permanente

En cuanto al funcionamiento del sistema de drenaje urbano, Poletti garantizó que todas las estaciones de bombeo de la ciudad se encuentran operativas y en óptimas condiciones. «Están todas funcionando, todas operativas, todas en condiciones», afirmó.
Además, informó que la Municipalidad trabaja en la reparación de bombas portátiles para reforzar la capacidad de respuesta en distintos barrios y que se encuentra en marcha una licitación destinada a la desobstrucción de canales a cielo abierto y desagües.

El intendente destacó que el mantenimiento preventivo es esencial para reducir el riesgo de anegamientos cuando llegan las lluvias intensas. «No se interrumpió nunca la licitación de limpieza de desagües y canales. Cuando hay sequía es cuando más se debe limpiar», sostuvo.

En las últimas semanas, los equipos municipales han estado ejecutando operativos de limpieza de reservorios, canales y conductos pluviales, una tarea que especialistas consideran clave para maximizar la capacidad de evacuación del agua durante tormentas de gran intensidad.

Preparación ante el peor escenario posible

El intendente Poletti enfatizó que la estrategia de la Municipalidad es planificar la respuesta sobre la hipótesis más crítica, no sobre un escenario moderado. «La experiencia del COVID me llevó que yo tengo que esperar el peor de los escenarios y ojalá luego venga un Niño moderado, leve, pero yo tengo que ver el más grave de todo y prepararnos para eso», expresó.

Este trabajo se desarrolla de forma conjunta con el Ministerio de Obras Públicas provincial y los equipos especializados en gestión integral del riesgo, coordinando esfuerzos entre distintas esferas del estado.

¿Cuál es el peor escenario para Santa Fe?

Para la capital santafesina, la situación de mayor complejidad se daría por la combinación de varios factores simultáneos. «El peor de los escenarios es un río muy alto, los dos ríos altos con lluvia de 200 o 300 milímetros», explicó el intendente, haciendo referencia a los ríos Paraná y Salado.

A esta situación podría sumarse un nivel elevado de las napas, lo que dificultaría aún más el drenaje del agua de lluvia. «Estar con río de más de 6 metros y que encima tengamos las napas muy altas y nos llueva en el medio de ríos altos», sintetizó Poletti sobre el panorama más desafiante.

Frente a esa posibilidad, la Municipalidad aseguró que ya tiene definidos los protocolos de emergencia. «Los refugios están todos conveniados con clubes e instituciones, tenemos puntos de encuentro y cómo vamos a trasladar a las personas desde cada barrio», indicó el intendente, brindando tranquilidad a los vecinos.

Un encuentro provincial para coordinar la respuesta

La preparación ante el fenómeno El Niño tendrá un nuevo capítulo este jueves, cuando el Gobierno de Santa Fe convoque en el Centro Cultural Provincial a autoridades provinciales, intendentes, presidentes comunales, organismos técnicos y equipos de protección civil.

El objetivo de la convocatoria es unificar criterios de actuación, actualizar los escenarios hidrológicos y meteorológicos y fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado para responder ante posibles inundaciones o emergencias derivadas de lluvias intensas.

En este marco, la ciudad de Santa Fe capital expondrá su experiencia en gestión del riesgo, considerada una de las más desarrolladas de la provincia, destacándose por sus protocolos específicos de evacuación, centros de refugio previamente identificados y un sistema de respuesta articulado entre distintas áreas municipales.

Un fenómeno bajo atenta vigilancia

En las últimas semanas, diversos organismos nacionales e internacionales han comenzado a alertar sobre la creciente probabilidad de que se consolide un episodio de El Niño durante la segunda mitad del año. Si se confirma un evento de intensidad fuerte, el litoral argentino podría registrar precipitaciones superiores a los valores normales, aumentando el riesgo de anegamientos urbanos y crecidas de los ríos Paraná y Salado.

Especialistas consultados recientemente por El Litoral remarcan que, más allá del nivel de los ríos, será determinante la combinación entre lluvias persistentes, la altura de las napas y la capacidad del sistema urbano para evacuar rápidamente el agua. Por este motivo, tanto la Provincia como los municipios, incluida nuestra capital, aceleran las tareas preventivas en estos meses previos, cuando las condiciones meteorológicas aún permiten ejecutar obras, limpiar desagües y revisar los sistemas de bombeo antes del inicio del período de mayor riesgo.


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