El Club Colón y la Panadería Franco Colella concretaron una nueva acción solidaria en la capital santafesina, entregando 400 pirulines a la Fundación Qom y al merendero Los Pekes de la Ranita. Cada institución beneficiaria recibió 200 unidades, como parte de la campaña que convierte cada gol del equipo rojinegro en donaciones para entidades locales.
Colón y Panadería Franco Colella, con pirulines para la solidaridad en Santa Fe
El Club Colón, en una nueva muestra de compromiso social, se unió a la Panadería Franco Colella para llevar una donación de 400 pirulines a la Fundación Qom y al merendero Los Pekes de la Ranita, ambas organizaciones clave en la asistencia de familias santafesinas. Esta acción se enmarca en la ya conocida campaña que transforma cada gol del equipo sabalero en ayuda concreta para diversas entidades.
Goles que se transforman en sonrisas
La generosa iniciativa tiene su origen en un acuerdo entre el club de barrio Centenario y la panadería local, que se comprometió a donar 100 pirulines por cada gol que Colón convierta en la actual temporada de la Primera Nacional. Con los cuatro últimos tantos del equipo, se completaron 400 unidades, que fueron distribuidas equitativamente entre la Fundación Qom y Los Pekes de la Ranita.
Guillermo Ceccone, representante del club, resaltó durante la entrega el valioso apoyo de las empresas locales y la trascendencia de visibilizar estas iniciativas. Por su parte, Sofía Pignata, de Panadería Franco Colella, explicó la distribución: «Fueron 200 pirulines para la Fundación Qom y otros 200 para el merendero Los Pekes de la Ranita». Pignata también compartió la satisfacción de la empresa: «Es muy lindo, nos gusta. Siempre son súper agradecidos y nosotros también estamos agradecidos de poder ayudar. Eso es lo bueno», expresó.
La creciente demanda en los barrios santafesinos
La ayuda solidaria es vital, especialmente para organizaciones como Los Pekes de la Ranita, que hoy enfrenta una demanda creciente. Celeste, referente del merendero, explicó que el número de beneficiarios se duplicó: «Antes teníamos más o menos 100 personas, hoy en día estamos alrededor de los 200 y más, porque se nos viene sumando gente», precisó.
La situación se refleja en la cocina, donde la cantidad de comida a preparar es cada vez mayor. «Tengo que cocinar una olla de 80 litros, tuve que sumar otra olla más de 40 y así todo nos quedaron unas familias sin comida. Tenemos que buscar una solución en el momento para que no se vayan con las manos vacías», compartió con preocupación. Por eso, la donación de los pirulines fue un alivio. «Justamente van a ser entregados en la merienda. Estábamos pensando con qué íbamos a hacer el acompañamiento porque no teníamos. Cuando me llega este mensaje fue buenísimo porque sé que cada uno hoy va a tener algo para acompañar su merienda», comentó Celeste.
Un llamado a la solidaridad de la comunidad
Celeste hizo hincapié en un cambio preocupante en la realidad social de los barrios santafesinos, donde la asistencia ya no se limita a los niños. «Antes los beneficiarios eran hasta los 12 años, hoy en día ya tenemos familias completas. Hay muchos adultos mayores, personas con diabetes, personas con discapacidades y personas que no tienen trabajo. Tratamos de ayudar a todos», detalló.
La labor de Los Pekes de la Ranita se sostiene gracias a un grupo reducido de voluntarios y depende exclusivamente de las donaciones. «Lo que conseguimos es lo que vamos cocinando. A veces no tenemos días fijos porque depende de los alimentos que recibimos», señaló la referente, subrayando la incertidumbre cotidiana. Desde el merendero hacen un llamado a la comunidad para colaborar. Se reciben donaciones de alimentos no perecederos, productos frescos, leche y cualquier otro insumo necesario para las meriendas y cenas. Además, ya están organizando el festejo por el Día del Niño y buscan el apoyo de empresas o instituciones.
Para contactarse con Los Pekes de la Ranita, los interesados pueden buscar la página en Facebook o comunicarse a los teléfonos 342 4382064 y 342 5053812.
