La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) conmemoró un nuevo aniversario del atentado de 1994 en su sede de Pasteur 633, barrio porteño de Once, con la presencia del presidente Javier Milei y los familiares de las 85 víctimas. En el acto, la institución volvió a cuestionar duramente la demora de la Justicia en la causa. Además, exigió avanzar con el juicio en ausencia contra los acusados y alertó sobre la vulnerabilidad de las fronteras argentinas.
Nuevo y contundente reclamo de justicia a 32 años del atentado a la AMIA
Al cumplirse 32 años del trágico atentado que devastó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), causando 85 muertes y más de 300 heridos, la comunidad judía reiteró este viernes su reclamo por el avance de la investigación y manifestó su profunda preocupación por el estancamiento de la causa judicial.
El acto central conmemorativo tuvo lugar frente al edificio de la institución, situado en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. Allí, familiares de las víctimas, sobrevivientes, autoridades y representantes de diversos sectores de la sociedad renuevan anualmente su inquebrantable pedido de memoria, verdad y justicia.
La ceremonia contó con la destacada presencia del presidente Javier Milei, quien estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a otros integrantes del Gabinete nacional, legisladores y dirigentes políticos.
El emotivo sonido de la sirena
Como cada año, a las 9.53, hora exacta en la que la explosión del coche bomba marcó la tragedia el 18 de julio de 1994, el sonido de una sirena irrumpió en el silencio, señalando el inicio del solemne homenaje.
El acto fue conducido por el actor Martín Seefeld y se desarrolló en un fuerte clima de emoción. Incluyó la lectura de los nombres de las víctimas, con el acompañamiento de familiares y sobrevivientes.
El mensaje del presidente de la AMIA: «No lograron vencernos»
El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, fue el principal orador de la jornada. En su discurso, sostuvo que, a pesar del inmenso dolor, la comunidad judía permanece de pie. «Luego de 32 años, el terrorismo asesino no logró vencernos. Nos dejó una herida profunda, pero estamos de pie y seguiremos de pie», expresó.
No obstante, una parte sustancial de su intervención se dedicó a cuestionar la paralización y la falta de progresos en la investigación judicial del atentado.
Duras críticas al Poder Judicial
Armoza afirmó con vehemencia que la causa judicial se encuentra «prácticamente paralizada» y urgió a avanzar con el juicio en ausencia contra los acusados del ataque. «Durante este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa. Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada», sentenció.
En este contexto, solicitó a la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma, que resuelva con celeridad la validez del juicio en ausencia. «No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos», enfatizó.
Asimismo, el titular de la AMIA cuestionó duramente el desempeño del juez federal Daniel Rafecas, quien está a cargo de la investigación. «Debe concretar de inmediato los pasos previos al juicio oral. Es incomprensible esta lentitud en permitir que el proceso sobre el juicio en ausencia siga avanzando», aseveró.
El Ministerio Público bajo escrutinio
Osvaldo Armoza también se refirió al accionar de los fiscales que intervienen en la causa. Si bien destacó la labor del fiscal Sebastián Basso y solicitó profundizar la investigación, fue especialmente crítico con el fiscal Gonzalo Miranda, cuyo desempeño calificó de «nulo».
En ese sentido, requirió al procurador general de la Nación, Eduardo Casal, que revise la designación de Miranda.
Advertencia a Milei sobre la seguridad fronteriza
Hacia el cierre de su alocución, Armoza hizo un llamado de atención sobre la seguridad nacional, advirtiendo acerca de la vulnerable situación de las fronteras argentinas.
Con el presidente Javier Milei ubicado en la primera fila junto a su hermana Karina, el dirigente sostuvo que la Triple Frontera y los pasos limítrofes con Bolivia y Chile demandan un mayor y más riguroso control. «La vulnerabilidad de nuestros límites geográficos es un riesgo que ya no nos podemos permitir», alertó.
Un atentado que persiste impune
El atentado contra la AMIA se produjo el 18 de julio de 1994, cuando un coche bomba explotó frente a la sede de la mutual judía en la ciudad de Buenos Aires.
El ataque dejó un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos, consolidándose como el peor atentado terrorista en la historia argentina.
La Justicia argentina ha atribuido la planificación del ataque a funcionarios iraníes y a miembros de Hezbollah. En la causa existen 10 ciudadanos iraníes acusados, aunque ninguno ha sido juzgado hasta el momento.
A más de tres décadas del atentado, la investigación continúa sin condenas y el insistente reclamo por memoria, verdad y justicia resonó con renovada fuerza durante este nuevo aniversario.
