Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) reveló que el Gran Rosario, en Santa Fe, concentra el 47% de la producción nacional de soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo, afianzándose como el principal eje logístico de las exportaciones agroindustriales argentinas. El estudio, además, indicó que el 65% de esos seis principales cultivos se ubica en un radio de 300 kilómetros de los tres nodos portuarios más importantes del país: Gran Rosario, Bahía Blanca y Quequén.
La cercanía a los puertos, fortaleza estratégica para la producción agropecuaria argentina
La ubicación de las principales regiones productivas sigue siendo un pilar fundamental para la logística agroindustrial de Argentina. Un informe reciente, elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), destaca que un impresionante 65% de la producción nacional de los seis cultivos más importantes –soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo– se genera dentro de un radio de 300 kilómetros de los tres grandes nodos portuarios del país: el Gran Rosario, Bahía Blanca y Quequén.
El estudio de la entidad rosarina, a cargo de los especialistas Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada, se basó en datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, específicamente de la campaña 2024/25, el último ciclo agrícola completo con información detallada por departamentos. Este análisis pone en relieve la vital importancia de la proximidad entre las zonas de mayor rinde y las terminales exportadoras, desde donde se despacha la mayor parte de los granos, harinas y aceites que Argentina coloca en el mercado internacional.
El Gran Rosario, epicentro del movimiento granario
Entre los hallazgos más relevantes, el informe de la BCR subraya que el 47% de la totalidad de la producción nacional de estos seis cultivos se origina dentro de los 300 kilómetros que rodean al Gran Rosario, lo que lo consolida como el principal polo logístico y agroexportador del país.
En este mapa de concentración, Bahía Blanca capta el 13% de la producción, mientras que Quequén aporta otro 12%, aunque es importante señalar que ambas terminales comparten parte de su zona de influencia productiva. La preponderancia del nodo santafesino se acentúa al analizar cada cultivo en particular, destacando su rol esencial para la eficiencia en la salida de la trilla.
Cada cultivo, una geografía de influencia propia
El estudio de la BCR también revela cómo la distribución territorial de la producción varía significativamente según el tipo de grano:
- Soja: El 56% de la producción nacional se localiza dentro del radio de 300 kilómetros del Gran Rosario. Al sumar la influencia de los tres puertos principales, este porcentaje se eleva al 66%.
- Maíz: El principal polo portuario de Santa Fe concentra el 40% de la producción nacional del cereal, mientras que el conjunto de los tres nodos reúne el 55% del maíz argentino.
- Trigo: También muestra una fuerte presencia en el entorno del Gran Rosario, con el 56% de la producción. Sin embargo, en el caso del trigo, los puertos del sur del país, como Bahía Blanca y Quequén, adquieren mayor protagonismo. Considerando las tres terminales, el 82% del trigo argentino se produce dentro del radio analizado.
- Cebada: Presenta una concentración marcadamente diferente, enfocada en el sur bonaerense y La Pampa. Aquí, Bahía Blanca y Quequén reúnen el 85% de la producción dentro de sus áreas de influencia, mientras que el Gran Rosario participa con apenas un 8%. En total, un 93% de la cebada nacional se produce a menos de 300 kilómetros de alguno de los tres nodos portuarios.
- Girasol: Al igual que la cebada, el girasol exhibe un mayor peso relativo en los puertos del Atlántico. El 61% de la producción nacional se localiza dentro del radio considerado, con una participación superior de Bahía Blanca y Quequén respecto del Gran Rosario.
- Sorgo: Mantiene una fuerte concentración en la región central del país, lo que lo acerca al Gran Rosario. El 56% de la producción se ubica en el área de influencia santafesina y el 58% dentro del conjunto de los tres principales nodos portuarios.
Una ventaja logística que impacta en la competitividad
Para la Bolsa de Comercio de Rosario, estos resultados confirman una ventaja estructural para la producción argentina. La proximidad entre las principales zonas agrícolas –muchas de ellas dentro de la rica zona núcleo– y los puertos exportadores reduce significativamente las distancias de transporte, optimiza la eficiencia logística y, en última instancia, fortalece la competitividad de las exportaciones del país en el comercio global de granos, incidiendo directamente en los precios FOB.
El informe resalta que el Gran Rosario mantiene su liderazgo como el nodo más importante para cuatro de los seis principales cultivos del país –soja, maíz, trigo y sorgo–. Bahía Blanca y Quequén, por su parte, adquieren un rol predominante en la cebada y el girasol, cultivos con mayor participación en el sur bonaerense y La Pampa.
En síntesis, la investigación evidencia que dos de cada tres toneladas de los principales granos producidos en Argentina se generan en un radio de apenas 300 kilómetros de los puertos exportadores. Una característica que continúa posicionando al país con una ventaja logística relevante, clave para la dinámica de la agroindustria y su proyección en los mercados internacionales.
