Un delincuente regresó una hora después de ser ahuyentado por la alarma y concretó un particular robo en un comercio de la ciudad de Santa Fe, ubicado en la esquina de avenida Galicia y Mitre. El ladrón aprovechó una abertura que había quedado tras un ilícito anterior para acceder al local y sustraer diversos artículos de bazar.
El suceso en avenida Galicia y Mitre
Un nuevo hecho de inseguridad se registró en un comercio de la ciudad de Santa Fe, ubicado en la esquina de avenida Galicia y Mitre. Durante la madrugada, un delincuente logró ingresar al local a través de una pequeña abertura preexistente en la reja frontal. Tras sustraer mercadería, el intruso se dio a la fuga sin ser detectado inicialmente.
La particularidad del episodio radicó en el acceso utilizado por el ladrón. La abertura, de dimensiones reducidas, se había originado durante un ataque previo al negocio. Pese a ello, el sujeto consiguió atravesarla para acceder al interior del local.
Según el relato del propietario, identificado como Enzo, no era la primera vez que el comercio padecía un hecho de estas características. Días antes, delincuentes habían roto el vidrio del frente y, sin ingresar completamente, lograron apoderarse de algunos elementos cercanos a la vidriera. Ese daño, lejos de ser subsanado, terminó facilitando el reciente golpe.
La secuencia del robo
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del comercio permitieron reconstruir la secuencia de los hechos. En un primer momento, uno de los delincuentes logró introducirse por el reducido hueco de la reja. Alcanzó a tomar un termo que se exhibía en el interior, pero la activación de la alarma lo obligó a abandonar rápidamente el lugar.
Sin embargo, al transcurrir varios minutos sin que nadie acudiera al comercio, el sospechoso optó por regresar. Aproximadamente una hora más tarde, volvió a introducirse por la misma abertura. En esta ocasión, permaneció más tiempo dentro del local y consiguió apoderarse de diversos productos antes de escapar. Durante este segundo ingreso, un cómplice permaneció en el exterior en funciones de apoyo.
El paso de los patrulleros
Uno de los aspectos que generó mayor indignación en el comerciante damnificado fue el paso de un móvil policial por avenida Galicia en dos oportunidades, mientras los delincuentes se encontraban en las inmediaciones del negocio.
Conforme a lo relatado por el propietario, durante el primer intento de robo, el ladrón advirtió la presencia del patrullero y desistió momentáneamente de permanecer en el lugar. Más tarde, cuando decidió reingresar, el móvil policial volvió a pasar por la zona. En esta segunda ocasión, el delincuente ya se encontraba dentro del comercio, situación que habría impedido a los uniformados advertir lo que estaba sucediendo. Las filmaciones fueron incorporadas como material probatorio en la investigación.
El perjuicio del comerciante
Aunque hasta el momento no se ha realizado un inventario definitivo de las pérdidas, el comerciante confirmó la sustracción de termos, equipos materos, pavas y otros artículos que estaban exhibidos para la venta. Más allá del valor económico de la mercadería, el mayor perjuicio recae en los costos de reparación y el impacto que estos hechos generan sobre un emprendimiento de reciente apertura.
Tras el robo anterior, fue necesario reemplazar el vidrio destruido y reforzar la reja frontal, trabajos que demandaron tiempo y dinero. Ahora, el propietario analiza la instalación de un cerramiento metálico de mayor resistencia que cubra completamente el frente del negocio, aun cuando esto implique reducir la visibilidad desde la calle.
Enzo explicó que el comercio funciona desde hace poco más de un año y reconoció que, al enterarse del nuevo robo, llegó a considerar la posibilidad de cerrar definitivamente. «Venía pensando en cerrar y no abrir más porque imaginaba que el daño había sido mucho mayor», expresó. Posteriormente, con un panorama más claro de lo ocurrido, decidió continuar con la actividad, aunque admitió que cada episodio representa un duro retroceso en el complejo contexto económico actual.
La investigación del hecho se encuentra en curso y las imágenes captadas por las cámaras de seguridad constituyen una de las principales herramientas para intentar identificar a los responsables, a cargo de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y la fiscalía en turno.
Descontrol en avenida Galicia
En paralelo a este suceso de inseguridad, avenida Galicia se ha consolidado como un sector donde impera el descontrol, especialmente durante las madrugadas de fines de semana o vísperas de feriados. En estas franjas horarias se registran «picadas» de vehículos y venta de bebidas alcohólicas en horarios prohibidos.
El tramo más afectado es el que se extiende desde la intersección de Galicia y Mitre (donde ocurrió el robo reciente) hasta la de Galicia con General Paz. Este corredor es elegido por motociclistas para realizar carreras a alta velocidad y por automovilistas que detienen sus coches para activar potentes parlantes en los baúles con música a altísimo volumen.
Esta situación de caos y descontrol es una constante anual, generando severas molestias a los vecinos, quienes han efectuado numerosas denuncias tanto al sistema de emergencias 911 como ante la autoridad municipal, sin que hasta el momento se haya logrado una solución al delicado asunto.
