Ante la inminencia del fenómeno climático El Niño —caracterizado por una mayor recurrencia de lluvias y un posible incremento en el caudal de los ríos para los próximos meses—, el gobierno de la provincia de Santa Fe puso en marcha un Comité Interministerial. En este contexto, el Ministerio de Salud diseñó un plan estratégico integral que ya recorre las seis regiones del territorio provincial, con etapas iniciales en Reconquista y la ciudad capital.
Estrategia sanitaria y simulacros operativos
En diálogo con el diario El Litoral, la secretaria de Salud, Andrea Uboldi, detalló los ejes fundamentales de la planificación. La funcionaria remarcó que el objetivo principal es garantizar la continuidad de los cuidados médicos, la prevención, la respuesta asistencial y el sistema de traslados ante eventuales emergencias hídricas.
El programa contempla reuniones con referentes de los efectores de salud para coordinar la preparación, la capacitación y la delimitación de responsabilidades. Como parte de la metodología, los equipos realizan simulacros prácticos basados en situaciones críticas: cortes prolongados de energía eléctrica en centros asistenciales, atención a pacientes electrodependientes, diabéticos o embarazadas, y la gestión logística de centros de evacuados.
Vacunación prioritaria y mapas de riesgo
El plan sanitario enfatiza la confección de un mapa de riesgo local para evaluar las condiciones de los trabajadores de la salud y asegurar la actualización de esquemas de inmunización.
Entre las vacunas indispensables figuran la antitetánica —para prevenir infecciones ante cortes y heridas— y la de Hepatitis B, destinada a mitigar riesgos por la manipulación de residuos patológicos. Asimismo, las autoridades revisan la cobertura de la vacuna antigripal y evalúan la aplicación de la dosis contra el dengue, incorporada recientemente al esquema del personal de Salud y Protección Civil.
En cuanto a la vacuna contra la Hepatitis A, las autoridades aclararon que no requiere aplicación de urgencia debido al prolongado período de incubación de la enfermedad, priorizando a aquellas personas que deban permanecer en zonas anegadas por un mes o más. La funcionaria destacó que, gracias al registro nominalizado y al uso del DNI, el sistema permite identificar con precisión las dosis faltantes sin necesidad de revacunación preventiva.
Medicamentos, insumos críticos y salud mental
La coordinación provincial también contempla el monitoreo de grupos vulnerables —embarazadas en fecha de término, pacientes inmunocomprometidos y personas bajo tratamiento de diálisis—, además del refuerzo en el acopio de medicamentos y la distribución estratégica de sueros antiofídicos y antialacranes, vitales ante la llegada de la temporada estival.
Por otro lado, el área de Salud Mental implementa un protocolo específico para abordar el impacto emocional de las inundaciones, un aspecto particularmente sensible en Santa Fe debido al precedente histórico de 2003. Esta estrategia incluye pautas para la comunicación de crisis, la contención de menores en centros de evacuados y la preparación de la población en materia de resguardo documental y armado de botiquines.
Donaciones eficientes y memoria social
Finalmente, las autoridades provinciales hicieron hincapié en la optimización de las donaciones solidarias. A partir de experiencias previas en departamentos como 9 de Julio y San Javier, se remarcó la necesidad de adaptar los suministros a la realidad de cada localidad: priorizar leche fluida larga vida en zonas donde el agua potable no está garantizada, evitando así cuadros de gastroenteritis, y reservar la leche en polvo para municipios con redes de agua seguras.
Con un despliegue que abarca desde grandes conglomerados urbanos como Rosario y Santa Fe hasta pequeñas comunas, el gobierno provincial busca consolidar una capacidad de mando regional que permita anticiparse a los múltiples escenarios de contingencia climática.
