El Sanatorio Concordia emitió un comunicado este jueves en el que fijó su posición y detalló cómo continuará la atención de los afiliados de la obra social.
La institución informó que este miércoles 26 de agosto constató en el Sistema Interactivo de Prestadores (SII) de PAMI que su convenio figura con fecha de finalización el próximo 1° de septiembre, aunque aseguró que “hasta el momento” no recibió una notificación fehaciente por parte del instituto.
Según explicó el sanatorio, la situación es consecuencia de un conflicto que lleva más de diez meses y que tiene como eje el reclamo por una actualización de los aranceles.
“Sanatorio Concordia viene reclamando desde hace más de 10 meses la actualización de los aranceles que ante un atraso del 130% originan un déficit operativo mensual que hace inviable la prestación”, sostuvo la institución.
En tal sentido, señaló que los reclamos fueron realizados a través de cartas documento, reuniones, restricciones y medidas de fuerza, pero afirmó que durante ese período no recibió “una sola propuesta viable acorde a la problemática actual”.
Una rescisión comunicada en junio
El Sanatorio Concordia precisó que, ante la falta de respuestas y luego de considerar agotadas las instancias de diálogo, el 26 de junio comunicó mediante carta documento la rescisión del convenio, estableciendo como fecha de finalización el 1° de septiembre.
La institución sostuvo que esa decisión fue adoptada “por exclusiva culpa del instituto” y con el objetivo de “resguardar la continuidad de la institución y de las fuentes laborales”.
De acuerdo con el comunicado, esa rescisión fue posteriormente ejecutada administrativamente por PAMI en su sistema oficial el 26 de agosto.
La institución también hizo referencia a las gestiones realizadas para intentar destrabar el conflicto. En esa línea explicó que, durante los intercambios mediante cartas documento, mantuvo reuniones a nivel local y logró conseguir una audiencia en PAMI Central, en Buenos Aires, con sus directores ejecutivos.
El encuentro había sido fijado para el 6 de agosto, pero, según indicó el sanatorio, fue suspendido 24 horas antes. La institución atribuyó la suspensión a la renuncia de funcionarios del organismo a nivel nacional.
“Desde ese día a la fecha actual la misma no ha sido reprogramada ni ha existido comunicación alguna”, afirmó.
El sanatorio aseguró que durante esos 70 días intentó “de todas maneras y con múltiples propuestas superadoras” agotar los medios e instancias de diálogo disponibles. En ese marco, cuestionó que no haya contado con “el espacio ni los interlocutores válidos por parte del instituto para al menos debatir o buscar soluciones”.
Críticas al funcionamiento de PAMI
En el documento, el equipo directivo del Sanatorio Concordia también planteó una crítica al esquema de funcionamiento centralizado de PAMI y sostuvo que esa modalidad coloca al interior del país en una “completa desventaja” frente a situaciones de este tipo.
Según la institución, la oficina local del organismo carece de capacidad resolutiva y de toma de decisiones suficiente para abordar el conflicto.
El sanatorio vinculó además la situación particular de Concordia con lo que definió como un “deterioro total e histórico de la red PAMI”, y enumeró una serie de dificultades que, según afirmó, se vienen registrando desde hace varios meses:
– Desdoblamiento en los pagos.
– Demoras en la entrega de prótesis y marcapasos para pacientes internados.
– Demoras en la entrega de medicamentos oncológicos y de quimioterapia.
– Demoras o falta de autorización de prestaciones quirúrgicas realizadas.
– Topes en prácticas de estudios diagnósticos.
– Dificultades en farmacias, ópticas, provisión de oxígeno, sillas de ruedas y pañales.
– Demoras innecesarias en altas o tratamientos de pacientes por falta de respuestas en tiempo y forma.
La institución advirtió que, desde el 1° de septiembre, parte de esa demanda será derivada al sistema público de salud de Concordia, al que calificó como un sistema que “normalmente se encuentra sobrecargado” y que, según su evaluación, “en unos días con total seguridad podría colapsar”.
“No los dejemos vegetar en un pasillo”
Este miércoles por la tarde, el párroco de la comunidad de Fátima en el barrio La Bianca y delegado regional para la Pastoral de la Salud, Presbítero Gustavo Muchiutti, difundió una carta abierta en la que manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesan los afiliados a PAMI en Concordia.
El desencadenante del reclamo fue la confirmación de que uno de los sanatorios privados de la ciudad dejará de prestar servicios a los jubilados de dicha obra social. Esta medida implica que los casos de menor complejidad son derivados al Hospital Felipe Heras, mientras que las situaciones más graves deben ser absorbidas por el Hospital Delicia Concepción Masvernat.
Muchiutti advirtió que la medida provocará un colapso en la atención del sistema público: «La desidia de quienes deben administrar hará que se recargue aún más los dos hospitales de la ciudad». Asimismo, alertó sobre el impacto directo en los pacientes más vulnerables: «Dentro de la emergencia, los adultos mayores en situación crítica seguramente no serán los primeros en recibir la atención debida, no por mala voluntad, sino por saturación de los espacios físicos y de recursos humanos».
En su escrito, el sacerdote desligó de la responsabilidad a los profesionales que atienden diariamente a los abuelos en el primer nivel de atención: «Tampoco se le puede transferir la responsabilidad a los médicos de cabecera cuando una situación exige un traslado a un efector de mayor complejidad. Hacen lo que pueden».
En un duro diagnóstico sobre el estado actual del sistema sanitario y la atención a la tercera edad, señaló que «lo que está ocurriendo, que viene de arrastre, se llama DESHUMANIZACIÓN. La persona ya no es considerada como tal sino un engranaje, que si no produce queda fuera del circuito».
Frente a ello, reclamó «respuestas humanizadas y urgentes» y remarcó que «la burocracia y los intereses políticos e ideológicos no pueden ganar la partida a una sociedad que busca, desde diferentes sectores, ponerse de pie y cuidar a los más débiles».
El referente pastoral dirigió un mensaje explícito a los responsables de la obra social en los distintos niveles de gobierno: «A las autoridades de PAMI en la Provincia o en la región o en la nación, donde corresponda: desde las oficinas donde ejecutan planes e ideas, favor de poner MÁS CORAZÓN EN ESAS MANOS».
Finalmente, instó a dar una solución inmediata para evitar mayores padecimientos en la población anciana de la capital del citrus: «Resuelvan pronto en Concordia y en los lugares que sea necesario la ATENCIÓN DIGNA, HUMANIZADA Y DE CALIDAD a nuestros mayores y personas bajo el cuidado de ustedes. Ellos dieron mucho para nuestra patria. No los dejemos vegetar en un pasillo frío sin atención», consignó El Entre Ríos.
A modo de cierre, el párroco alentó y aseguró su acompañamiento espiritual a todos los agentes de salud que desempeñan sus tareas con compromiso en la ciudad.
