Un rafaelino de 41 años fue condenado a tres años de prisión efectiva por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe tras comprar un automóvil con dólares falsos y utilizar una identidad falsa en 2016, ardid que la víctima logró descubrir de manera fortuita a raíz de un siniestro vial. La investigación, instruida por la Fiscalía Federal, culminó en un juicio abreviado dictado el pasado 20 de agosto, apenas una semana antes de que el acusado sumara una nueva condena en los Tribunales de Rafaela por delitos contra la propiedad cometidos entre 2024 y 2025.
Condena federal por estafa y dólares apócrifos
Un rafaelino de 41 años fue condenado a tres años de prisión efectiva tras ser hallado penalmente responsable de utilizar una identidad falsa para adquirir un automóvil mediante la entrega de 4.000 dólares apócrifos.
El fallo fue dictado el 20 de agosto por el juez del Tribunal Oral Federal de Santa Fe, Luciano Lauría, quien impuso la pena al cabo de un juicio abreviado. El magistrado lo declaró autor materialmente responsable del delito de expendio de moneda extranjera de curso legal falsificada, en concurso ideal con estafa.
El condenado fue identificado como César Omar Escala, de ocupación electricista, quien actualmente se encuentra alojado en la cárcel de Las Flores. Al contar con antecedentes condenatorios previos en los que cumplió pena efectiva, fue declarado reincidente, por lo que la sanción deberá cumplirse de manera efectiva. En las actuaciones intervino el fiscal federal auxiliar Guillermo Gschwind, en tanto que la defensa técnica estuvo ejercida por los abogados Néstor Oroño y Agustín Andereggen.
La maniobra y el hallazgo fortuito
La investigación se remonta al 15 de noviembre de 2016. En esa fecha, un vecino identificado como C.J.L. acordó la venta de su Ford Mondeo en una estación de servicios YPF situada en las inmediaciones de avenida Santa Fe y Río de Janeiro, en la ciudad de Rafaela.
En la transacción, el comprador entregó 4.000 dólares norteamericanos como parte de pago, los cuales fueron recibidos de buena fe. Con posterioridad, el vendedor constató que la totalidad de los billetes eran falsos y advirtió que los datos consignados en el instrumento de venta no se correspondían con la identidad real de quien los había entregado.
La denuncia formal fue radicada el 6 de enero de 2017 en la Comisaría Sexta de Pilar, oportunidad en la que la víctima aportó el boleto de compraventa y el dinero recibido. Mediante las diligencias investigativas practicadas con la colaboración de la Comisaría 15ª de Rafaela, se estableció que detrás de la operación se encontraba Escala. Dos días más tarde, el sospechoso se presentó de forma espontánea en la dependencia policial, donde se procedió al secuestro del automóvil y a la notificación de la formación de causa en su libertad.
El expediente avanzó hasta su elevación a juicio en 2019, tras ser procesado por los delitos mencionados. El debate oral había sido programado para el 13 de agosto del corriente año, instancia que fue evitada mediante el acuerdo de juicio abreviado impulsado por la fiscalía.
Uno de los aspectos centrales del expediente radica en la manera en que se conoció la verdadera identidad del imputado. Tras la operación comercial, la transferencia dominial del vehículo no había sido regularizada. Tiempo después, Escala protagonizó un siniestro vial al comando del mismo automóvil.
A raíz del accidente, la compañía aseguradora se comunicó con el titular registral, C.J.L., a quien le exhibieron una fotografía del carnet de conducir del conductor involucrado. La víctima reconoció al comprador, constatando que si bien el nombre de pila coincidía, el apellido, el DNI y el domicilio eran diferentes a los consignados en el boleto de compraventa.
Entre las evidencias valoradas por el tribunal se destacaron:
- Boleto de compraventa.
- Acta de denuncia policial.
- Secuestro del vehículo Ford Mondeo.
- Capturas de pantalla de comunicaciones electrónicas entre el imputado y la víctima.
- 40 billetes de 100 dólares apócrifos.
Un informe técnico elaborado por la Policía de Investigaciones (PDI) ratificó fehacientemente la falsedad de los billetes incautados.
Identidad supuesta y nueva condena
Durante el debate abreviado se acreditó que Escala operó bajo el nombre falso de César Carignano. Si bien la instrucción analizó la posible existencia de un homónimo, los investigadores estimaron que el acusado utilizó el nombre del exfutbolista de Colón y actual analista deportivo, quien es oriundo de la localidad cordobesa de Freyre, ubicada en el departamento San Justo y geográficamente próxima a Rafaela. La resolución judicial no estableció vínculo alguno entre el condenado y el deportista, limitándose a confirmar el uso de una identidad supuesta como ardid defraudatorio.
La situación procesal de Escala sumó un nuevo capítulo apenas una semana después del fallo federal. El 27 de agosto, el Tribunal en lo Penal de Rafaela le impuso otra pena de dos años y seis meses de prisión en el marco de un juicio abreviado por delitos contra la propiedad cometidos entre 2024 y 2025.
La sentencia provincial fue dictada por el juez del Colegio de Jueces Penales de Rafaela, Javier Bottero, tras un acuerdo entre la fiscal Analía Abreu y la defensa. Al momento de emitir su resolución, el juez federal Lauría había contemplado que el imputado cumplía prisión preventiva por esta segunda causa, por lo que ordenó remitir copias a la Oficina de Gestión Judicial de la V Circunscripción para la unificación de ambas condenas. Asimismo, se dispuso la destrucción de los 40 billetes falsificados que permanecían bajo reserva en la secretaría del Tribunal.
