Vecinos de barrio Candioti Sur en la ciudad de Santa Fe advierten sobre un incremento de personas en situación de calle en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus y el antiguo predio ferial, una problemática que genera reclamos por problemas de higiene, peleas y temor por la inseguridad. Frente a esta situación, la vecinal advierte que los operativos municipales para despejar los espacios públicos solo ofrecen soluciones pasajeras a un fenómeno social que lleva años sin resolución definitiva.
Una postal cotidiana que se repite en Candioti Sur
El movimiento en la esquina de Las Heras y Crespo recién comienza. Del otro lado de la calle, sobre la plaza, varios hombres y mujeres acomodan colchones y bolsos. Algunos todavía duermen, otros conversan, y a pocos metros dos personas caminan sin rumbo. La escena dura apenas unos minutos, pero se inscribe en una problemática que los vecinos de Barrio Candioti Sur aseguran sufrir de manera cotidiana.
Con el paso de los años, este sector de la ciudad se convirtió en uno de los puntos de mayor concentración de personas en situación de calle. La presencia de colchones, bolsos y refugios improvisados en espacios públicos genera un debate constante entre los frentistas, la vecinal y la Municipalidad.
El impacto en la vida diaria de los frentistas
Victoria, vecina de calle Las Heras, resume el malestar cotidiano que enfrentan los habitantes de la zona. «La verdad que ya no sabemos cómo reclamar para que nos den una solución, porque es indigno que yo salga de mi casa y tenga que baldear todos los días antes de que pegue el sol en mi vereda para evitar que el olor nauseabundo entre a mi casa», señala.
El fenómeno no se limita a una esquina aislada. Desde la Terminal de Ómnibus Manuel Belgrano, el flujo de personas se extiende hacia el interior del barrio atraído por la circulación permanente, la actividad comercial, los restaurantes, los bares y la posibilidad de conseguir asistencia. Detrás de la terminal, en el amplio espacio verde del antiguo predio ferial municipal, la cantidad de personas que se instalan para pasar la noche y el día volvió a crecer en las últimas semanas.
Años de reclamos y una situación estructural
El conflicto no es nuevo. Ya en 2023 y 2024, los vecinos denunciaban la apropiación de espacios públicos como la plazoleta Emilio Sola, el Skate Park y terrenos baldíos. En 2026, el municipio relevó el área y estimó que en el entorno de la terminal puede haber más de 40 personas en situación de calle, aunque la cifra es variable.
Raúl, vecino del sector, expresó la frustración de los frentistas: «Hemos hablado con la vecinal, con la municipalidad, con el propio intendente del tema, y siempre nos dicen que van a controlar la situación y ordenarla, pero al día siguiente se repite y nada cambia».
Ante este escenario, conviven dos posturas en el barrio. Por un lado, quienes exigen operativos de desalojo para recuperar el orden y la limpieza en plazas y veredas; por el otro, quienes advierten que desplazar a las personas no resuelve una problemática de fondo.
Matías Galíndez, presidente de la Vecinal Candioti Sur, reconoció la complejidad del tema. «Algunos tienen una mirada de que hay que sacarlos y chau, y después otros pensamos que hay un tema de fondo», explicó. Además, advirtió que el incremento de personas en las últimas semanas intensificó los conflictos internos por la ocupación del territorio, generando temor entre los adultos mayores.
La relación con los centros de asistencia y los mitos barriales
En medio de los reclamos, la Casa de Juan Diego —espacio de asistencia que funciona en el barrio— fue señalada en ocasiones por algunos vecinos como un factor que incentivaba la concentración de personas. Sin embargo, desde la vecinal aclararon que tras mantener reuniones con el equipo de trabajo descartaron esas versiones. «Trabajan de manera excelente; al contrario, tendría que haber más espacios como ese para poder contener», afirmó Galíndez, remarcando que se trata de una problemática social mucho más profunda.
Por su parte, desde la Municipalidad, el secretario de Políticas Sociales, Hugo Marchetti, explicó que las características comerciales y gastronómicas de Candioti hacen que las personas busquen permanecer allí. «La situación de calle es una realidad compleja que atraviesa a las principales ciudades del país y que debe ser entendida en un contexto social y económico más amplio», indicó.
El funcionario recordó que el municipio sostiene un dispositivo de atención durante todo el año, complementado por la labor del Centro de Día Beata Clara, que funciona los 365 días del año con el objetivo de abordar cada caso en particular y propiciar la revinculación familiar.
Mientras los operativos de control y las denuncias a través del 0800 y el 911 se repiten sistemáticamente, en Candioti Sur persiste la incertidumbre de los vecinos y la convicción de que las medidas temporales alcanzan poco para resolver una realidad social de largo aliento.
