Una serie de tres incendios de automóviles registrados en distintos puntos de la ciudad de Santa Fe y sus alrededores durante la noche del sábado y la madrugada del domingo movilizó a los bomberos y a la policía provincial, y ahora los investigadores intentan determinar si existe un vínculo entre los hechos. Los episodios comenzaron con una diferencia de veinticuatro minutos en las zonas de Facundo Zuviría y Gorostiaga, para luego sumarse un tercer rodado totalmente destruido sobre la avenida Circunvalación Oeste a la altura de la Ruta Provincial 70. La inusual seguidilla reavivó la preocupación por la modalidad de ataques a vehículos en la capital santafesina.
Una nueva seguidilla de vehículos afectados por el fuego en la ciudad
Tres automóviles terminaron afectados por incendios durante la noche del sábado y la madrugada del domingo en distintos puntos de la ciudad de Santa Fe y sus alrededores. Los episodios se registraron con apenas horas de diferencia y vuelven a poner en escena la preocupación por la sucesión de vehículos alcanzados por las llamas en distintos barrios.
Los primeros dos casos ocurrieron prácticamente de manera simultánea. El primero fue denunciado alrededor de las 22.27 en la zona de Alfonsina Storni y Facundo Zuviría, donde los bomberos encontraron un Volkswagen Surán que estaba detenido sobre la vía pública y que había sido alcanzado por un incendio generalizado.
La dotación del Cuartel Santa Fe trabajó con una línea de una pulgada hasta conseguir extinguir por completo el foco ígneo. El rodado sufrió daños de consideración, en tanto las actuaciones deberán determinar fehacientemente el origen del fuego.
Dos casos en menos de media hora
Veinticuatro minutos después, a las 22.51, otro aviso movilizó a los servicios de emergencia hacia Gorostiaga y Pasaje Santa Fe. En esta oportunidad, el episodio tuvo como protagonista a un Fiat Mobi.
Cuando arribaron los bomberos, el propietario ya había logrado sofocar parte del fuego utilizando baldes con agua, arena y un matafuego triclase de un kilogramo. Los efectivos realizaron tareas de enfriamiento para evitar una eventual reactivación de los restos carbonosos.
El fuego provocó daños principalmente en el compartimento del motor del Fiat Mobi, además del levantamiento y ampollamiento de la pintura del capot y un marcado ennegrecimiento producido por el hollín. En ambos procedimientos intervino personal policial, haciéndose presente en el segundo suceso una unidad del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I.
Un tercer episodio en la madrugada
La sucesión no terminó allí. Ya durante la madrugada del domingo, a las 0.39, un tercer vehículo fue alcanzado por las llamas en un sector completamente diferente de la capital provincial. El hecho ocurrió sobre la avenida Circunvalación Oeste, a la altura de la Ruta Provincial 70.
En ese lugar, los bomberos del Cuartel Zona Norte encontraron un Volkswagen Touareg 3.0 Elegance detenido sobre la banquina y envuelto en un incendio generalizado. La dotación procedió a extinguir completamente el fuego, siniestro que provocó daños en la totalidad de la estructura.
En el sitio se encontraban el conductor del rodado y la mujer que figura como titular del mismo. También colaboró en las tareas personal del Comando de Recreo.
La hipótesis de los ataques deliberados
Los tres episodios dejaron vehículos con daños de distinta consideración y requirieron el despliegue de dotaciones de bomberos y personal policial. Ahora resta establecer en cada caso cómo se inició el fuego y si existe algún elemento que permita vincular los hechos entre sí.
La hipótesis de incendios provocados adquiere especial relevancia debido a la seguidilla de episodios similares que viene afectando a distintos sectores de Santa Fe. Sin embargo, será la investigación la que deberá determinar si detrás de estos casos existe una acción deliberada y, eventualmente, si fueron cometidos por las mismas personas.
La sucesión registrada vuelve a instalar una escena que se ha repetido con frecuencia: vehículos estacionados que, en cuestión de minutos, terminan convertidos en estructuras humeantes, reinstalando la incógnita sobre el accionar de los denominados «quema-coches» que mantiene en alerta a la región.
