El riesgo país superó los 640 puntos básicos, su nivel más alto en lo que va del año, impulsado principalmente por factores internos según un informe de la consultora de Fernando Marull. El documento detalla que las señales de menor actividad económica, la incertidumbre electoral de cara a 2027 y las dudas sobre la acumulación de reservas del Banco Central explican la mayor parte de esta suba, que encarece el costo de financiamiento para la Argentina.
Radiografía de un indicador sensible
El riesgo país, que atraviesa una clara tendencia alcista desde hace más de un mes, es un índice elaborado por JP Morgan que mide la percepción de riesgo de los inversores. En términos prácticos, representa el diferencial de tasa entre los bonos soberanos de un país y los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados globalmente como uno de los activos libres de riesgo más seguros. Cuanto mayor es este valor de referencia, más elevada resulta también la percepción sobre la solvencia del país y, en consecuencia, mayor es el costo de financiamiento para acceder a los mercados internacionales de crédito.
Desde julio, el indicador dejó atrás el piso de 402 puntos —el registro más favorable de la gestión de Javier Milei— y, tras meses de oscilaciones, trepó este lunes hasta superar los 640 puntos básicos, alcanzando el nivel más alto en lo que va del año.
Los cuatro factores que explican la suba
En este escenario, un informe elaborado por la consultora Fernando Marull y Asociados identifica cuatro motivos centrales que fundamentan el incremento registrado durante los últimos meses.
El primer detonante fue el deterioro del escenario local durante agosto, impulsado por señales de menor actividad económica y por los resultados de distintas encuestas que redujeron la probabilidad implícita asignada por el mercado a la continuidad política del oficialismo. A este factor se acopló, ya entrado septiembre, un contexto internacional menos favorable, caracterizado por tasas de interés más altas en Estados Unidos y un marcado pesimismo global en relación con los mercados emergentes.
El tercer eje se concentra en el frente financiero de 2027. El análisis advierte sobre una menor acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y estima un bache financiero: podrían faltarle US$ 10.000 millones para completar el programa financiero del próximo año, una incógnita que reinstaló en el centro del debate la capacidad de repago y el acceso al financiamiento externo.
Por último, el informe señala el impacto del incremento del riesgo político y electoral registrado durante la última semana, vinculado al horizonte de los próximos comicios y a la consolidación de Axel Kicillof como principal figura de la oposición. Según las estimaciones privadas, de la suba reciente del indicador, alrededor de 30 puntos básicos respondieron al contexto global, mientras que más de 120 puntos obedecieron estrictamente a factores locales.
Perspectivas de cara al calendario electoral
De cara a los próximos meses, el diagnóstico privado advierte que el piso del riesgo país se encuentra en permanente ascenso. A medida que el horizonte temporal se aproxime a 2027, el peso del calendario electoral ganará protagonismo y condicionará con mayor fuerza las expectativas de los inversores en la plaza financiera.
