Condenan a nueve años de prisión a un hombre por abusos sexuales contra su sobrina en Santo Tomé

La Justicia de Santa Fe condenó a nueve años de prisión a un hombre por abusos sexuales cometidos contra una familiar de 10 años en la ciudad de Santo Tomé, aprovechándose de que estaba a cargo de su cuidado. Tras la denuncia judicial impulsada por la querella, el grupo familiar debió dejar la ciudad y radicarse en el sur del país debido a las graves secuelas y amenazas sufridas.

Condena a nueve años de prisión por abusos cometidos en Santo Tomé

Tras una década de tramitación judicial, la Justicia de Santa Fe condenó a Juan Diego B. a la pena de nueve años de prisión por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la guarda, en concurso ideal con promoción a la corrupción de menores agravada por la guarda y por la edad de la víctima.

La sentencia fue dada a conocer el lunes 28 de septiembre por la jueza Cecilia Labanca, integrante del Colegio de Jueces Penales de Primera Instancia de Santa Fe. En la misma resolución, la magistrada dispuso la inmediata detención del condenado, medida que se hizo efectiva en la propia sala de audiencias una vez comunicado el fallo.

Durante el debate oral, la acusación estuvo a cargo de la fiscal Natalia Giordano, mientras que la representación de la víctima como querellante fue ejercida por el abogado Hernán Kovacevich. Por su parte, la defensa técnica del imputado estuvo en manos del abogado Ignacio Alfonso Garrone.

Un vínculo familiar y el período de los hechos

El condenado es primo hermano del padre de la víctima, por lo que en el ámbito familiar era considerado su tío. De acuerdo con la acusación fiscal y los elementos ventilados en el proceso, los abusos se cometieron cuando la joven era menor de edad y se encontraba bajo el cuidado del hombre.

Los episodios se registraron durante un lapso de entre tres y cuatro meses, período en el cual los padres de la niña cumplían sus jornadas laborales y el acusado quedaba a cargo de su custodia. La calificación legal adoptada por el tribunal contempló especialmente esta situación de guarda, sumada a la edad de la menor y a las características de los hechos.

El proceso llegó a la instancia de debate oral tras una prolongada demora. Según advirtió la querella, la causa penal permaneció paralizada durante aproximadamente diez años antes de concretarse el juicio. En el transcurso del debate, la representación particular había solicitado una pena de 17 años de prisión para el acusado.

Amenazas y revelación del caso

En el transcurso del juicio, la querella sostuvo que los abusos estuvieron acompañados de amenazas dirigidas a la menor con el objetivo de evitar que revelara lo sucedido.

Tiempo después, la niña logró contar lo ocurrido a su abuela, quien comunicó la situación a los padres y dio inicio a las acciones legales correspondientes. El abogado Kovacevich detalló las graves consecuencias emocionales y psicofaciales que atravesó la víctima, las cuales requirieron tratamiento médico continuo, medicación y la aparición de episodios de convulsiones y crisis de ausencia.

Asimismo, la representación de la joven señaló que, tras formalizarse la denuncia, el grupo familiar recibió amenazas, lo que motivó la decisión de abandonar la ciudad de Santo Tomé para radicarse en el sur del país, modificando por completo sus vínculos y su vida cotidiana. Actualmente, la víctima tiene 20 años.

Al finalizar el debate, el querellante valoró la resolución de la jueza Labanca y destacó la importancia de la detención inmediata. «Los tiempos de la víctima no son los tiempos de la Justicia, pero detrás de este expediente hay una vida que no puede quedar atrapada en el paso de los años», expresó Kovacevich, quien también reconoció la labor desarrollada por la fiscal Natalia Giordano durante el proceso.


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