Un total de 27.350 empleados y jubilados estatales de Santa Fe adhirieron al Plan de Protección de los Ingresos impulsado por el Ministerio de Economía provincial, una medida que limita al 25% el descuento salarial por préstamos mediante códigos de retención pero restringe el acceso a nuevos financiamientos. El programa, vigente desde mayo hasta el cierre de septiembre, busca aliviar el endeudamiento de los agentes públicos frente a mutuales y entidades financieras, manteniéndose abierta la posibilidad de nuevas incorporaciones según lo dispuesto por el decreto del Ejecutivo santafesino.
El alcance del Plan de Protección de Ingresos en Santa Fe
Entre el 13 de mayo y el 30 de septiembre, 27.350 agentes estatales de Santa Fe —tanto activos como pasivos de la Administración Centralizada y Descentralizada del Poder Ejecutivo— adhirieron al Plan de Protección de los Ingresos. La medida redujo sus descuentos por códigos de descuento a un límite del 25%, aunque les vedó la posibilidad de acceder a nuevos créditos en entidades habilitadas por el gobierno provincial.
Según fuentes del Ministerio de Economía consultadas por el diario El Litoral, el universo inicial incluyó a 19.050 empleados provinciales y 8.300 jubilados provinciales. El Gobierno Provincial dictó el decreto en mayo para anticiparse a situaciones observadas en otras jurisdicciones, marcadas por elevados niveles de endeudamiento de los trabajadores estatales a través de mutuales y otras organizaciones.
Alivio financiero y refinanciación de deudas
Tal como preveía la normativa, a los 27.350 agentes se les suspendió la toma de nuevos préstamos mediante códigos de descuento y se les otorgó la asistencia transitoria reembolsable dispuesta por el Estado Provincial.
Entre mayo y septiembre, en un universo de 8.900 empleados provinciales y 1.750 jubilados provinciales, el porcentaje de descuento por préstamos se ubicó por debajo del 25%, lo que les permitió comenzar a devolver los anticipos transitorios recibidos. Paralelamente, 4.470 empleados y jubilados provinciales recurrieron a las líneas de refinanciación creadas por el Banco de Santa Fe para precancelar pasivos.
El programa apunta a unificar y refinanciar deudas para descomprimir la carga financiera sobre el salario. Entre sus ejes principales, establece que la suma total de las cuotas por deudas contraídas no supere el 25% del haber neto mensual. Dicho tope se computa exclusivamente sobre el sueldo base neto, excluyendo de su cálculo al Sueldo Anual Complementario (aguinaldo), las asignaciones familiares, los pagos extraordinarios y los montos retroactivos.
Alcance sectorial y diagnóstico oficial
El programa está dirigido a empleados públicos provinciales —tanto activos como pasivos—, personal del sector privado, trabajadores independientes o autónomos, y agentes municipales. Asimismo, permite consolidar pasivos vigentes con entidades bancarias, financieras, mutuales, cooperativas y asociaciones civiles.
En los considerandos del decreto original, el Poder Ejecutivo advirtió que la protección de los salarios representa un desafío mayúsculo en un contexto de tasas de interés elevadas, las cuales encarecen el crédito, desalientan la inversión productiva, profundizan las restricciones financieras de los hogares y erosionan el poder adquisitivo de las familias.
Finalmente, el Poder Ejecutivo autorizó al Ministro de Economía a suscribir convenios con el agente financiero de la provincia y otras entidades para instrumentar líneas de crédito con condiciones más favorables que las del mercado, destinadas a la precancelación de deudas de agentes estatales, jubilados, municipales, trabajadores privados e independientes.
