El Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) registrado por el INDEC volvió a expandirse en agosto con un incremento interanual del 8,4% y acumuló una suba del 7,9% en los primeros ocho meses del año, profundizando así el desacople frente al freno que muestran la industria manufacturera y la construcción. Este crecimiento sectorial, traccionado fundamentalmente por el auge petrolero de Vaca Muerta y la producción de litio, contrasta con la caída de los minerales metalíferos y de aquellos insumos vinculados al mercado interno y la obra pública.
La minería profundiza su brecha con el mercado interno
La producción minera volvió a avanzar en agosto y se diferenció con claridad del resto de las actividades económicas, lo que profundiza la brecha entre los sectores exportadores y aquellos que se encuentran ligados al mercado interno. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Producción Industrial Minero registró una suba de 8,4% respecto a igual mes del año anterior, mientras que el acumulado entre enero y agosto presenta un incremento de 7,9%. Además, la serie desestacionalizada creció 1,9% frente a julio y la tendencia-ciclo avanzó otro 0,2%.
La comparación con los otros grandes indicadores productivos resulta marcada. En agosto, la industria manufacturera cayó 3,2% interanual y la construcción retrocedió 4,4%. Si bien ambos sectores recuperaron algo de terreno frente a julio, acumularon un cuarto mes consecutivo de deterioro en sus respectivas tendencias. En la vereda opuesta, la minería mantiene una tendencia en expansión, aunque con una desaceleración progresiva que la llevó de registrar un 1,1% mensual en enero a un 0,2% en agosto.
El petróleo sigue empujando
El principal motor de la actividad continúa siendo el petróleo, impulsado con fuerza por el desarrollo en Vaca Muerta. El informe oficial señala que la extracción de petróleo crudo y gas natural, junto con los servicios de apoyo, muestra una suba de 9,2% respecto a igual mes de 2025. Dentro de este bloque, el petróleo avanzó 14,4% interanual y acumuló un alza de 16,4%, mientras que el gas natural cayó 1,7% en agosto y apenas trepa 0,4% en los primeros ocho meses del año.
Esta diferencia sectorial se explica fundamentalmente por el avance de los hidrocarburos no convencionales. Durante agosto se extrajeron 3,28 millones de metros cúbicos de petróleo no convencional, frente a 1,33 millón de la variedad convencional. Esto implica que alrededor de siete de cada diez metros cúbicos de crudo ya provienen de explotaciones no convencionales.
La misma transformación productiva se observa en el segmento gasífero. El INDEC consignó que se extrajeron 1.448,0 millones de m³ de gas natural convencional y 3.371,1 millones de m³ de gas natural no convencional. Mientras el primero experimentó una caída de 11,2% interanual, el segundo aumentó 3,1%. Pese a este dinamismo, la expansión petrolera todavía no se derrama de manera uniforme sobre toda su cadena de valor: los servicios de apoyo mejoraron 4,6% en agosto, pero continúan 13,5% abajo en el acumulado del año.
El litio tracciona los químicos
El segundo gran soporte de la actividad minera se ubica entre los minerales destinados a la elaboración de productos químicos. La extracción en este segmento creció 11,6% interanual y acumuló un salto de 42% en ocho meses. Dentro de este componente, el organismo estadístico detalló que en agosto se beneficiaron 8.582,6 toneladas de carbonato de litio, lo que representa un 8,8% más que un año atrás y un incremento acumulado de 39,8%.
Sin embargo, el comportamiento del sector minero no es homogéneo. La extracción de minerales metalíferos cayó 17,9% interanual y 1,5% en el acumulado anual. En particular, el oro, la plata y sus concentrados retrocedieron 25,2% en agosto, aunque el bullón dorado o doré logró avanzar un 6,6%.
Heterogeneidad en insumos para la construcción
El desacople con la economía doméstica se observa incluso dentro del propio índice minero. Mientras el petróleo y el litio avanzan, varias líneas de extracción estrechamente asociadas a los insumos para la construcción quedaron en terreno negativo. El INDEC informó una baja de 41,9% en piedra caliza y yeso, con derrumbes pronunciados de 72,4% en clínker y de 31,7% en roca caliza destinada a la producción de cal y cemento.
En la misma línea descendieron las rocas ornamentales (-18,2%), la arcilla y el caolín (-23,1%), y las arenas, canto rodado y triturados pétreos (-5,8%). Esta dinámica guarda estricta consonancia con los datos del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) difundidos la víspera, que también reflejaron bajas interanuales en cemento, cales, yeso, ladrillos, pisos y revestimientos durante agosto.
En sentido contrario, los minerales no metalíferos y las rocas de aplicación crecieron 17,8%, sostenidos por una composición muy particular: la extracción de sal saltó 76,2% y la división vinculada con productos químicos —donde tallan los derivados del litio— ratificó su avance del 11,6%.
