Un chico de 20 años enfrenta una pena de 7 años de cárcel por disparar contra tres jóvenes y herir de gravedad a uno

El hecho ocurrió en Paraná, el 13 de abril a las 3:15. Seguirá con prisión domiciliaria con tobillera. Las partes analizan una salida en un juicio abreviado. En su defensa sostuvo que no estuvo en el lugar del ataque.


La jueza de Garantías de Paraná, Eliza Zilli, dispuso la apertura de la causa y la remisión a debate del legajo que investiga la responsabilidad de IAG, de 20 años, con estudios secundarios incompletos y padre de un niño de 2,5 años, que fue imputado del delito de Homicidio simple en grado de tentativa por el que otro joven recibió un disparo de una pistola calibre 9 milímetros que le ingresó a la altura de la clavícula derecha y salió por la partes posterior izquierda, fracturando ambos huesos.


El hecho ocurrió el 13 de abril a las 3:15 en calle La Cautiva, en zona de calles Ñandubay y Casiano Calderón. La acusación, que está a cargo de la fiscal Paola Farinó, tiene determinado con el grado de probabilidad que exige la etapa intermedia de la Investigación Penal Preparatoria (IPP) que el imputado llegó al lugar en una moto que era conducida por otro joven que aún no pudo ser identificado y disparó contra tres jóvenes, hiriendo gravemente a la víctima.
La defensa no se opuso a la incorporación de la evidencia que se discutirá en el futuro juicio, si no arriban a una salida consensuada en un juicio abreviado que viene analizando, pero adelantó que su disconformidad con la calificación legal. En este sentido, Fiscalía adelantó que, en el juicio, sin perjuicio de las circunstancias que surjan del debate, pedirá una pena de 7 años de prisión.


Testigos y reconstrucción del hecho


Fiscalía convocó a 11 testigos, de los que tres pertenecen a comisaría decimosexta, que fueron los primeros en llegar al lugar del hecho; dos son de la División Homicidios; dos más son la víctima y su madre; otro un efectivo de la Policía Científica; y los tres restantes son los dos jóvenes que acompañaban a la víctima en el momento del disparo, y la mamá de estos. En tanto que al defensa convocó solo a dos testigos y pidió que se realice la reconstrucción del hecho.


La fiscal expresó que si bien la defensa sostiene que el joven no estaba en el lugar del hecho, no aportó evidencia ni objetiva ni subjetiva que sostenga la coartada o desacredite los dichos de la víctima, que declaró en el Hospital San Martín, donde fue trasladado tras el ataque, y los dos jóvenes que lo acompañaban en ese momento.


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