“Me excedí en las cantidades”: qué dijeron los detenidos por el caso Cannabrigo

En una audiencia judicial celebrada en los Tribunales de Santa Fe, el principal imputado por la causa de la asociación civil Cannabrigo reconoció que se excedió en las cantidades de flores de marihuana secuestradas en la localidad de Malabrigo y desvinculó a su pareja del hecho, tras ser interceptados en un control sobre la Ruta Nacional 11. Durante el procedimiento, la Policía de Investigaciones secuestró más de cinco kilos de cannabis destinados a la presunta comercialización. Al resolver la situación procesal, el juez interviniente ordenó la libertad de ambos detenidos y declaró la incompetencia de la Justicia provincial para girar las actuaciones al fuero federal.

La audiencia en los Tribunales de Santa Fe

Durante la audiencia judicial realizada el viernes 9 de octubre en los Tribunales de Santa Fe, los dos detenidos por el caso Cannabrigo brindaron su versión sobre el cultivo y el traslado de cannabis que derivaron en una investigación por presunta comercialización de estupefacientes.

Sebastián Yoel Cian, de 28 años, explicó que en 2024 conformó junto con un grupo de jóvenes una organización dedicada al cultivo de cannabis para elaborar aceites, cremas y bálsamos medicinales. Afirmó que cuentan con un espacio de cultivo y atención, seguimiento médico semanal y más de 60 pacientes.

Al explicar el traslado que motivó su detención, reconoció: «Yo sé que me excedí en las cantidades». Sostuvo que las flores estaban destinadas a otras organizaciones, aunque durante la audiencia no se brindaron datos concretos que permitieran identificar a esas entidades.

El joven fue interceptado el 2 de octubre, durante un control vehicular en la ruta nacional 11, a la altura del expeaje de Videla. Según la acusación, llevaba en una valija 20 bolsas con más de cinco kilos de flores de cannabis. El propio conductor informó a los policías que transportaba el material para uso medicinal y que se dirigía a la ciudad de Santa Fe.

Cian también buscó desvincular a su pareja de lo encontrado al día siguiente durante los allanamientos en Malabrigo. «Paula no tiene nada que ver con lo que estaba en el departamento, lo había llevado yo», manifestó.

En su declaración, defendió el trabajo de la organización y su actividad económica familiar, dedicada a la venta de pollos y cerdos. Aseguró que no son narcotraficantes y que su objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes. También mencionó la participación en exposiciones y el contacto con otras organizaciones para mejorar los productos medicinales.

El testimonio de la coimputada

María Paula Carvallo, de 35 años, contó que conoció a Cian en 2022 y que comenzaron una relación de noviazgo al año siguiente. Dijo que trabaja formalmente en un geriátrico de la zona y confirmó que ocupa el cargo de vocal suplente en Cannabrigo, aunque aclaró: «No tomo decisiones». También señaló que sabía que la asociación se dedicaba a producir aceites.

Carvallo había sido detenida el 3 de octubre, cuando la Policía de Investigaciones allanó el departamento de calle 25 de Mayo al 1400, donde se encontraron flores de cannabis y dinero en pesos, dólares y guaraníes.

La fiscal Daniela Montegrosso cuestionó que el material trasladado excediera los límites previstos en la documentación del Reprocann exhibida por Cian. La defensa, en cambio, sostuvo que la producción estaba vinculada con pacientes y otras asociaciones, y negó que existieran elementos para acreditar una finalidad comercial.

Al resolver la situación procesal, el juez Luis Octavio Silva ordenó la libertad de ambos y declaró la incompetencia de la Justicia provincial para intervenir en el caso.

Consideró que el traslado debía encuadrarse como transporte de estupefacientes, materia de jurisdicción federal, y que no podía deducirse una finalidad de comercialización en la situación de Carvallo a partir de la evidencia reunida.


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