El proyecto para crear un Hospital Público Veterinario Municipal en la ciudad de Santa Fe ingresó al Concejo Municipal y comenzará a ser analizado en comisiones. La iniciativa, impulsada por los ediles Jorge Fernández y Jorgelina Mudallel, prevé atención clínica gratuita, guardia las 24 horas, cirugías, internación y un registro de donantes de sangre para perros y gatos. Desde el bloque promotor aclararon que el nuevo efector funcionará de manera complementaria al Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), sin implicar el reemplazo de sus prestaciones actuales.
Un proyecto busca crear el Hospital Público Veterinario Municipal en Santa Fe
La iniciativa para poner en marcha un Hospital Público Veterinario Municipal, destinado a brindar atención gratuita para perros y gatos, comenzó a debatirse en el Concejo Municipal de Santa Fe. El proyecto fue presentado por el concejal Jorge Fernández —junto a su par Jorgelina Mudallel— bajo el expediente Nº CO-0062-02161201-5, y ya cuenta con un pedido de preferencia para acelerar su tratamiento en las comisiones legislativas.
La propuesta apunta a que el Estado local asuma de forma permanente la asistencia sanitaria de los animales. Si bien la atención se centrará fundamentalmente en caninos y felinos, el proyecto contempla excepciones para otras especies, ampliando las políticas que actualmente lleva adelante el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) en la ciudad.
Desde el bloque autor aclararon que la nueva institución no reemplazará al Imusa, sino que funcionará de manera complementaria. El plan prevé la contratación de profesionales veterinarios, personal técnico y administrativo, además de la incorporación de infraestructura y equipamiento propio solventado por la Municipalidad.
Servicios e infraestructura proyectada
El esquema de prestaciones del futuro hospital abarca desde la atención clínica general hasta una guardia veterinaria permanente las 24 horas durante todo el año. Entre los servicios incluidos figuran vacunación, desparasitación, esterilizaciones, diagnósticos, tratamientos, intervenciones quirúrgicas, internación, laboratorio clínico y diagnóstico por imágenes, contemplando casos de baja, mediana y alta complejidad.
Como parte de la propuesta, se proyecta la creación de un «Registro de donantes voluntarios de sangre canina y felina» a través de una plataforma web, con la posibilidad de conformar posteriormente un banco de sangre según la capacidad operativa del establecimiento.
En los fundamentos de la iniciativa se recuerda como antecedente la Ordenanza Nº 9702/2016 de Rosario, que dio origen a un hospital veterinario público y gratuito que ya se encuentra en funcionamiento, además de otros proyectos previos presentados en la Legislatura provincial y en el propio Concejo santafesino.
El respaldo jurídico y la categoría de «paciente veterinario»
Para la elaboración del proyecto se contó con el asesoramiento de Natalia Pallavicini, presidenta del Instituto de Derecho Animal del Colegio de la Abogacía de Santa Fe. La especialista remarcó que la propuesta responde a una evolución en la concepción jurídica de los animales y a una demanda ciudadana impostergable.
Pallavicini vinculó la medida con la reforma de la Constitución Provincial de 2025, que incorporó la protección animal en su artículo 33, y con las atribuciones fijadas en la Ley Orgánica de Municipios. En ese sentido, destacó como una innovación jurídica la categorización del animal como «paciente veterinario», otorgándole la titularidad del derecho a la salud en el marco de las políticas públicas locales.
El proyecto establece taxativamente que las prestaciones serán públicas y gratuitas, prohibiendo el cobro de aranceles. Para la abogada, esta condición resulta fundamental frente a los elevados costos de consultas, estudios y cirugías, una problemática que afecta especialmente a quienes rescatan animales en situación de calle o abandono.
La situación límite en los barrios y el desborde de la Protectora
La urgencia de la medida es respaldada por organizaciones de la sociedad civil. Lorena Arbe, presidenta a cargo de la Asociación Civil Protectora de Animales de Santa Fe, advirtió sobre la compleja situación económica que atraviesan los vecinos y el impacto directo en la institución, que actualmente alberga a 320 perros en su refugio y a otros 100 distribuidos en hogares de tránsito.
Arbe señaló que en los barrios del noroeste santafesino que rodean el predio —tales como San Agustín, La Ranita, La Tablada, Loyola, Los Troncos y Nuevo Horizonte— muchas familias no cuentan con los recursos para afrontar los aranceles de una clínica privada. Según detalló, una consulta veterinaria ronda los 60.000 pesos y una atención de urgencia puede partir desde los 250.000 pesos.
Esta falta de cobertura pública deriva en que el refugio deba recibir a diario a vecinos con animales enfermos o accidentados. Si bien una médica veterinaria asiste al predio tres veces por semana, la demanda vecinal suele desbordar la capacidad operativa, obligando a la entidad a destinar la mayor parte de sus recursos a la compra de medicamentos y al pago de internaciones, lo que posterga el mantenimiento edilicio de las instalaciones.
Participación y próximos pasos en el Concejo
La iniciativa legislativa también contempla la creación de un «directorio» y una «comisión permanente de seguimiento» integrada por representantes de la Municipalidad, profesionales veterinarios y organizaciones de protección animal, con el fin de evaluar el funcionamiento del establecimiento.
En cuanto a la ubicación física del hospital, el proyecto no fija una dirección específica, dejando la definición a cargo del Ejecutivo municipal, que también deberá prever las partidas presupuestarias necesarias para su edificación, dotación de equipos y sostenimiento operativo.
