El dirigente radical mendocino Ernesto Sanz advirtió en Santa Fe sobre el «peligro de péndulo» que enfrenta el sistema político argentino ante una polarización electoral entre el mileísmo y el kirchnerismo de cara a 2027. En una entrevista con El Litoral, el exsenador nacional señaló que una franja mayoritaria de la sociedad no se siente representada por ninguno de los dos extremos y analizó las dificultades actuales para articular una alternativa de centro, el rol territorial de la Unión Cívica Radical y las razones del fracaso del espacio Provincias Unidas.
El peligro de péndulo: la advertencia de Ernesto Sanz sobre la polarización política en Argentina
El exsenador nacional y dos veces titular del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Ernesto Sanz, analizó el escenario político actual de Argentina, advirtió sobre los riesgos de la polarización extrema de cara a los próximos procesos electorales y propuso la construcción de una alternativa por fuera de los bloques mayoritarios.
En una entrevista, el referente radical conceptualizó la fragilidad del esquema sociopolítico mediante la metáfora del «peligro de péndulo», una adaptación de aquella histórica advertencia futbolística popularizada por el periodista José María Muñoz. Según su análisis, llegar al próximo año con los dos extremos de la polarización actual —el mileísmo y el kirchnerismo— representa «el peor de los caminos».
«Si gana el mileísmo nos quedemos en el extremo del péndulo en el que está el gobierno, y si gana el kirchnerismo nos vayamos otra vez al otro extremo», advirtió, al tiempo que remarcó que una enorme cantidad de argentinos no se siente identificada con ninguna de estas dos opciones.
Las luces y sombras de la gestión económica
Al evaluar la administración de Javier Milei, Ernesto Sanz reconoció que el mandatario ha logrado ordenar algunas variables clave con un alto costo social: el orden macroeconómico, el equilibrio fiscal, los superávit gemelos y el combate contra la inflación. Asimismo, destacó la labor de Sandra Pettovello en la eliminación de la intermediación de las organizaciones sociales sobre los planes sociales.
Sin embargo, el dirigente radical fue tajante al señalar las cuentas pendientes del oficialismo: «No puede resolver el problema de fondo, que es un modelo de crecimiento y desarrollo que genere empleo, que tenga en cuenta a las pymes y a los emprendedores del interior del país». También cuestionó la distribución de recursos a nivel federal y sostuvo que el kirchnerismo, por su parte, «insiste en recetas del pasado que nos han llevado al fracaso».
El rol del radicalismo y el desafío de construir una alternativa
Consultado sobre el intento del año pasado de un grupo de gobernadores por articular una tercera vía bajo el sello de Provincias Unidas, Ernesto Sanz calificó la experiencia «a la vez como un fracaso y como una semilla». Explicó que la iniciativa entró a destiempo en el terreno electoral y respondió a operaciones marketineras externas, pero demostró que existe un espacio dispuesto a acordar por fuera de la grieta.
Para el referente de la UCR, el gran desafío partidario actual radica en superar la paradoja de conservar una fuerte territorialidad —respaldada en cinco gobernadores, cientos de intendentes y presencia en el interior— careciendo de un proyecto y una identidad nacional unificada.
En este sentido, evaluó la situación de otras fuerzas políticas:
- El PRO enfrenta el dilema de definir si mantendrá una proyección nacional o si quedará circunscrito a la defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
- La Coalición Cívica debe resolver su subsistencia tras el liderazgo de Elisa Carrió.
- El socialismo busca reencontrarse con su historia.
- Un sector amplio del peronismo, disperso en individualidades, intenta no quedar preso de la interna entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof.
El debate sobre las PASO y la política tradicional
Respecto a la discusión sobre la continuidad de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), Ernesto Sanz defendió su utilidad como herramienta para ordenar la pluralidad y definir candidaturas presidenciales, tal como ocurrió en 2015 con Cambiemos. No obstante, advirtió que aun sin este instrumento la política opositora deberá forzar entendimientos.
Ante la pregunta sobre si el 2027 será tiempo para outsiders, el militante radical reafirmó su confianza en los partidos políticos: «Los problemas de la política los tiene que resolver la propia política con más y mejor política y con mejores dirigentes políticos». A su juicio, gobernar requiere profundidad territorial, doctrina, programas y vínculos internacionales sólidos, atributos ajenos a las figuras mesiánicas.
Política exterior y multilateralismo
Finalmente, el exlegislador cuestionó la estrategia diplomática actual y la polarización internacional. Señaló que Argentina pasó del estadocentrismo puro del kirchnerismo a un mercadocentrismo económico con Javier Milei, trasladándose de un eje integrado por Venezuela, Cuba, Irán y Rusia hacia otro alineado con Estados Unidos e Israel.
«Ninguno de los dos extremos te resuelve los problemas ni supera la mirada multilateral de un mundo que necesita de conexión y de intereses», enfatizó Ernesto Sanz, quien concluyó que el país no puede prescindir de relaciones estratégicas con potencias como China y la Unión Europea, así como tampoco debe descuidar el fortalecimiento del Mercosur ni caer en disputas innecesarias con socios regionales como Brasil y su presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
