El médico Pedro Di Spagna fue absuelto este mediodía en los Tribunales de San Isidro en el marco del segundo juicio por la muerte del ex futbolista Diego Maradona. El fallo judicial se dictó luego de que la fiscalía y la totalidad de las querellas desistieran de la acusación y solicitaran formalmente el sobreseimiento del profesional de la salud. Tras conocer la resolución, el deportólogo expresó su alivio y destacó el acompañamiento de su familia durante el prolongado proceso judicial.
El pedido de absolución en el segundo juicio
Pedro Di Spagna declaró en tres oportunidades durante el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona. Tras ratificar su inocencia y afirmar que tenía la conciencia tranquila, recibió un pedido de absolución de los fiscales y de todas las querellas.
Los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, desistieron de la acusación contra el médico y solicitaron que fuera absuelto. Durante los alegatos, Di Spagna se emocionó y abrazó a sus abogadas al escuchar las exposiciones de los acusadores.
El alivio y el reencuentro
Después de conocer el desenlace, el médico expresó su alivio por el cierre de un proceso que también afectó a sus hijas. Ojalá que Dios le dé la paz que merecen a todos. Ahora puedo volver a ser feliz, nunca bajé los brazos, manifestó.
También dijo que esperaba que su experiencia sirviera de ejemplo para sus hijas, quienes, según contó, sufrieron las consecuencias del proceso y lo acompañaron durante todo ese tiempo.
Di Spagna aprovechó la ocasión para agradecerles a sus defensoras y destacar el trabajo de la Defensa Pública. Señaló que recibió un trato excelente desde el comienzo, tanto en lo profesional como en lo humano, y valoró la labor de esa institución a partir de lo que pudo conocer personalmente.
El médico, que trabaja como deportólogo en Huracán, relató que sus hijas lo sorprendieron al acercarse a la puerta de los Tribunales de San Isidro cuando se conoció la absolución. Allí lo abrazaron, en un momento que describió como especialmente emotivo.
Sin embargo, les pidió que no celebraran en ese lugar ni hicieran gestos de alegría, porque había otras personas atravesando una situación dolorosa, entre ellas familiares de Maradona y los acusados.
Después puertas adentro obvio que nos pusimos contentos. Fue un desahogo de muchos años, contó sobre la celebración privada con sus seres queridos. Di Spagna también aclaró que no se considera un perejil, aunque dijo comprender el significado de esa expresión en el ámbito judicial. Según explicó, tanto las querellas como las defensas lo trataron bien durante el proceso, e incluso recibió saludos y felicitaciones de personas de ambos sectores.
La única intervención médica
Uno de los puntos centrales de su defensa fue su intervención en noviembre de 2020. El día 12 de ese mes, Di Spagna acudió junto al neurólogo Jorge Macía a la vivienda del lote 45 del barrio cerrado San Andrés, en Tigre, donde Maradona cumplía una internación domiciliaria después de una cirugía por un hematoma subdural en la Clínica Olivos.
Según el relato del médico, esa fue la única vez que vio al exfutbolista. Durante esa intervención, recomendó que un nutricionista revisara la alimentación del paciente, quien se había sentido mal después de comer camarones al ajillo a la provenzal y brócoli.
El 18 de noviembre regresó al country junto al licenciado Luciano Spena, pero Maradona rechazó la visita y no quiso recibir a nadie. Para el día siguiente estaba previsto otro encuentro, que se postergó y finalmente no se concretó.
