La sabiduría de las bestias (Editorial Serapis) es un poemario que se escribe como un álbum de fotos en donde el poema es el lenguaje para retratar a las mujeres de la familia. Madres, abuelas e hijas se recortan siempre sobre el espacio doméstico, en el lugar de lo íntimo. Una cortina de fideos caseros, un raspón en una mano, “barre[r] la vereda como quien empuja un cadáver”, ir a parir con una muñeca, cáscaras de naranjas secándose al sol. A través de imágenes y escenas iluminadas como relámpagos que se presentan como amorosas y de cuidado, Belén Campero prepara los sentidos para que se escuche el murmullo de la violencia.
Con un tratamiento de lo cotidiano que recuerda a la poesía de la santafesina Estela Figueroa, el libro retrata epígrafes de Sharon Olds y un prólogo de Beatriz Vignoli. La autora Belén Campero se inserta en un claro linaje.
Escribe Beatriz Vignoli en el prólogo
Los poemas de La sabiduría de las bestias son cercanos y conmovedores. Se detienen en escenas tan nimias como resplandecientes, en las que las mujeres transmiten, entre recetas y recuerdos, una posición frente al mundo.
“Es una memoria que se construye desde la experiencia compartida en las cosas que las mujeres hacen juntas, y que como colcha de retazos o álbum de instantáneas se trama como historia sin más documento que el poema.
Con versos claros, Belén Campero conecta todo lo vivo. Valiéndose de las palabras para ir más allá de ellas, ahonda alrededor de cada imagen en la transparencia de un amor por lo que existe, vida cuyo misterio resplandece. Y al final del poema queda sonando un silencio que se lee con el corazón.”

La arquitectura del amor (un poema de Belén Campero)
Barre la vereda/ como quien empuja/ un cadáver. / Baja la cabeza, / el mentón le toca el pecho,/ el pelo blanco le tapa la cara,/ las orejas, los ojos. / Arquea la columna/ con la cabeza propia/ de un chanchito de tierra.
Lleva un delantal anaranjado. / Saca del bolsillo un trapo, / lo sacude en la corteza/ del ficus/ que está frente a su ventana. / El polvo se eleva/ y vuelve a caer/
Lento/ un lento que ahoga.
Ella murmura palabras/ incongruentes, / no despega los labios, / mueve la boca/ en círculos.
Ahí está otra vez/ la loca/ se escucha en el bar de al lado.
La hicieron casar/ con su tío/ el viudo/ la embarazó varias veces, / todos/ nacieron muertos.
Por años la mantuvo escondida/ dicen
que todas las noches/ recibe visitas, / vive así.
Bio
Belén Campero (1978) es filósofa, poeta e investigadora. Tiene una colección descatalogada de ramas, hojas, piedras, frutos y caracoles que junta de la calle y trae de sus viajes. Su obra entiende la poesía como forma de pensamiento y la escritura como un modo de habitar lo común.
Sus libros dialogan con la vida cotidiana, los recuerdos, la naturaleza y los afectos. Con su escritura busca tejer una genealogía del cuidado que conecte las palabras con lo vivo. Elige la potencia del amor como horizonte de encuentro. Entre sus publicaciones se cuentan Cuando morimos nos quedamos en casa (2018), Todas las semillas (2022), Te veo, me ves (2024) y ABC de la ternura (2024). Vive en Rosario.
