Piden mayores controles a motomandados en Santa Fe por incumplimiento de normas viales en el tránsito

En Santa Fe capital, el accionar a contrarreloj de los repartidores de plataformas digitales ha derivado en un aumento de las infracciones de tránsito, exponiendo la precarización e inseguridad laboral en el sector. Esta realidad reaviva el debate sobre la responsabilidad de las empresas multinacionales que operan en la ciudad. El cumplimiento de la ordenanza local, que exige a estas firmas acreditar seguros y condiciones dignas para sus trabajadores, es el punto central del conflicto.

Repartidores: el desafío de conciliar la inmediatez con las normas

El servicio de entrega de comida y otros productos a domicilio, conocido popularmente como delivery o cadetería, experimentó un crecimiento exponencial durante la pandemia de coronavirus. En ese contexto, ante el temor a los contagios, muchos vecinos de Santa Fe capital optaron por pedir alimentos y artículos desde sus hogares, utilizando aplicaciones de empresas como Pedidos Ya y Rappi.

Con el tiempo, la proliferación de estos servicios en las calles santafesinas ha generado un estado de cierta anarquía. Es frecuente observar a repartidores conduciendo con exceso de velocidad, a contramano, por las veredas o atajando camino por plazas y parques, ocupando de forma indebida el espacio público y cometiendo diversas infracciones de tránsito. Esta situación, que muchos vecinos perciben a diario, es el reflejo visible de una problemática más profunda que afecta a estos trabajadores. La precarización laboral, la presión constante de algoritmos que exigen tiempos de entrega ajustados y la inseguridad (muchas veces viajan de a dos para protegerse de robos) son realidades complejas que atraviesan a quienes día a día recorren nuestra ciudad.

La ordenanza santafesina que busca poner orden

Para intentar regular esta actividad, el Concejo de Santa Fe sancionó el 14 de octubre de 2020 una ordenanza específica. Esta norma, impulsada por la ex concejala Valeria López Delzar (hoy presidenta de la Caja Municipal de Jubilaciones de Santa Fe), se denomina «Servicio de Mensajería Urbana y Reparto Domiciliario de Alimentos de la ciudad de Santa Fe».

Su objetivo es claro: «Regular aquellas prestaciones de gestión, traslado, reparto y/o distribución domiciliaria de bienes y servicios, mediante la utilización de vehículos a base de propulsión humana o motorizados por medios analógicos o aplicaciones móviles». La normativa abarca los servicios de mensajería urbana (retiro y entrega de pequeños y medianos paquetes), el reparto domiciliario de alimentos y el transporte de bienes muebles.

La ordenanza distingue tres categorías, siendo las más utilizadas las que se valen de medios digitales: las plataformas en línea (on-line) y las plataformas de aplicaciones móviles. La Secretaría de Control de la Municipalidad es la autoridad de aplicación encargada de velar por el cumplimiento de esta regulación, según lo establecido en su artículo 3.

Qué exige la normativa a las empresas de delivery

El artículo 4 de la ordenanza establece los requisitos para que empresas como Pedidos Ya y Rappi, que operan en Santa Fe capital, puedan obtener su habilitación y distribuir bienes y servicios. Entre las principales exigencias, se encuentran:

  • Identificación y domicilio: Deben identificarse con nombre o razón social, indicar su tipo de actividad y constituir domicilio legal en la ciudad.
  • Nómina de conductores y flota: Presentar una nómina actualizada de sus conductores (con datos personales y laborales completos) y declarar la flota de vehículos afectados (registrados y no registrados).
  • Espacio físico para repartidores: Acreditar la existencia de un lugar físico donde los prestadores puedan aguardar entre tareas.
  • Seguros obligatorios: Contratar y mantener vigentes seguros de responsabilidad civil, accidentes personales, accidentes de trabajo y de vida, tanto para los prestadores como para los bienes distribuidos. Esto se suma al cumplimiento de las leyes laborales provinciales y nacionales.

La habilitación otorgada tiene una vigencia de un año y puede ser renovada periódicamente, siempre que se acredite la actualización de la documentación solicitada. Sin embargo, la ordenanza aclara que no se otorgará la renovación si la empresa registra deudas de impuestos con el Fisco municipal o si se comprueban irregularidades en el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social.

¿Se cumplen las regulaciones? La duda en la calle y la respuesta del municipio

Con esta ordenanza vigente, surge la pregunta fundamental: ¿las empresas multinacionales que prestan estos servicios cumplen con todas las exigencias? Si bien se sabe que firmas como Pedidos Ya tienen sede legal en la ciudad (e incluso debió ser trasladada por reclamos vecinales, según informó El Litoral), la principal inquietud de los vecinos y trabajadores radica en si estas empresas realmente pagan los seguros de responsabilidad civil o de accidentes de trabajo (ART) a los repartidores.

Ante la consulta de MP sobre los controles a las empresas y, por extensión, a los repartidores, fuentes calificadas de la Municipalidad de Santa Fe explicaron que, en los controles de tránsito, no se discrimina si los vehículos retenidos o las infracciones labradas corresponden o no a deliverys. En cuanto a las sanciones o multas a las empresas, indicaron que «las hubo pero por otras cuestiones que tienen relación con las habilitaciones requeridas». Sobre el cumplimiento de las normativas laborales específicas de los trabajadores, desde el municipio señalaron que «debería actuar el Ministerio de Trabajo».


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