El Honorable Senado de la Nación Argentina aprobó este jueves el Proyecto de Ley de Modernización Laboral tras una votación llevada a cabo durante la madrugada. Luego de un intenso debate en el recinto, el oficialismo concretó los acuerdos alcanzados en las horas previas con la oposición dialoguista y diversas entidades gremiales, confirmando las especulaciones sobre el resultado.
«El tango se baila de a dos», había expresado Patricia Bullrich en su cuenta de X el miércoles por la mañana. En su rol de presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, logró articular el consenso necesario junto al PRO, la UCR, bloques provinciales y gremios como la CGT. La sesión se extendió, como es habitual, debido al Plan de Labor Parlamentaria, que establece un máximo de 20 minutos por discurso para cada legislador y 40 minutos para los cierres de bancadas.
La votación finalizó con 42 votos a favor y 30 votos en contra. Ahora, el proyecto será remitido a la Cámara de Diputados de la Nación para su sanción definitiva, donde se anticipan nuevas negociaciones dado un espectro legislativo más diverso.
Las modificaciones aprobadas
Entre las reformas que sí sobrevivieron a la negociación previa, se destacan:
- Cambios en indemnizaciones: Un nuevo esquema de actualización de créditos laborales.
- Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Destinado a financiar despidos sin causa. Un 2.5% de los aportes irá para las pymes y el 1% para las grandes empresas.
- Proceso de registración laboral simplificada y digital.
- Redefinición de beneficios sociales no remunerativos.
- Habilitación del banco de horas: Los convenios podrán fijar métodos de cálculo de la jornada máxima por promedio, siempre respetando descansos mínimos de 12 horas entre jornadas y 35 horas semanales.
- Reducción de cargas sociales.
- Concepto de «salario dinámico»: Podrá establecerse por tiempo o por rendimiento, incluyendo comisiones individuales o colectivas. Las remuneraciones podrán liquidarse en pesos, moneda extranjera o en especie.
En relación con las asambleas y huelgas, el texto también introduce limitaciones. Durante estos eventos, el trabajador no percibirá salario. Se consideran infracciones graves afectar la libertad de quienes no participan de la medida de fuerza mediante amenazas o intimidación, bloquear o tomar un establecimiento, generar daños a personas o bienes de la empresa o de terceros, o retenerlos indebidamente.
Cambios en el texto original: lo que no prosperó
En total, se acordaron 28 modificaciones clave antes de la conformación del texto final del Proyecto de Ley de Modernización Laboral. Los puntos más relevantes que fueron alterados o eliminados son:
- Impuesto a las Ganancias: Se elimina la reducción. Desde diciembre, cuando ingresó la propuesta al Senado, las provincias alertaron sobre el impacto fiscal que provocaría una baja de $1,9 billones en los fondos coparticipables. Finalmente, se eliminó el artículo que impulsaba una reducción del 30% al 27% en las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas.
- Aporte solidario a los gremios: Se mantiene por dos años, con un tope del 2%, frente al 4% que algunos gremios cobran actualmente.
- Cargas patronales para obras sociales: No prosperó el artículo que las reducía. Se mantendrán en el 6%, en lugar del 5% previsto originalmente.
- Retención de cuotas sindicales: Las empresas continuarán actuando como agentes de retención de las cuotas de afiliación sindical.
- Derogación de estatutos y regímenes especiales: Se efectuará 180 días después de la sanción de la ley.
- Aporte obligatorio a cámaras empresariales: Se mantiene con un tope del 0,5%.
- Bancarización de sueldos: Se ratificó, desestimando la opción de billeteras virtuales para su pago.
- Juicios laborales: Se limitarán a considerar los salarios de los trabajadores, excluyendo aguinaldos y vacaciones. Los pagos podrán realizarse en 6 cuotas para grandes empresas y en 12 para pymes.
- Servicios esenciales y trascendentales: Se amplían. La CGT no logró eliminar la limitación del derecho de huelga por este concepto, ni tuvo éxito con el artículo que establece la necesidad de pedir autorización a la patronal para realizar asambleas en los lugares de trabajo.
