La Municipalidad de Santa Fe, bajo la gestión del intendente Juan Pablo Poletti, pone en valor los ecosistemas locales con una serie de actividades que buscan acercar a los vecinos y vecinas a la rica naturaleza de nuestra capital.
Bajo la premisa de que «no se puede amar lo que no se conoce», se desarrollarán los «Jueves de Humedales» durante todo febrero, un ciclo de visitas guiadas para que los santafesinos y santafesinas descubran la riqueza natural que nos rodea.
Aunque el Día Internacional de los Humedales se celebra el 2 de febrero, la Municipalidad decidió extender la propuesta durante todo el mes para profundizar la concientización ambiental y permitir que más vecinos tengan la oportunidad de participar.
El cronograma de visitas y qué tener en cuenta
El primer encuentro se realizará este jueves, con una visita a la Reserva Natural Urbana del Oeste, desde las 9. Este espacio vital para la ciudad nos mostrará sus secretos a primera hora de la mañana.

En los jueves siguientes, los recorridos se trasladarán a otros puntos emblemáticos de nuestra ciudad. Las visitas continuarán en el Parque del Sur (el punto de encuentro será el Ecopunto), luego al Parque Garay (partiendo desde el Imusa) y finalizarán en el Paseo de la Laguna, previsto para el 5 de marzo en el parador Say Beach. Es importante destacar que, a excepción de la primera jornada en la Reserva del Oeste, las demás actividades se realizarán por la tarde, a partir de las 18.
Las visitas son libres y gratuitas, aptas para toda la familia y tienen una duración estimada de entre 40 minutos y una hora. Para una mejor experiencia, la Municipalidad recomienda a los asistentes concurrir con agua, repelente y muchas ganas de aprender sobre nuestro entorno natural. Los recorridos estarán coordinados por Andrés Sarquis, junto a los guías intérpretes de la naturaleza Pablo Capovilla y Eduardo Beltrocco.
La Reserva del Oeste: un pulmón verde con funciones clave
Nuestra ciudad se encuentra integrada por dos grandes sistemas de humedales: el valle de inundación del río Paraná —que incluye la Laguna Setúbal y riachos aledaños— y el cordón asociado al río Salado. En este último, la Reserva Natural Urbana del Oeste juega un papel central.
Andrés Sarquis, director del programa de Arbolado Urbano de la Municipalidad, destacó que este proyecto de 142 hectáreas, ubicado sobre el Salado, «nació tras la inundación de 2003 como una solución que combina ingeniería y biodiversidad». Este espacio no solo es un refugio natural, sino que también cumple una función vital para la prevención de inundaciones.

«Cuenta con cuatro reservorios que drenan el excedente pluvial de 600 manzanas de la ciudad, ayudando a prevenir inundaciones», explicó el funcionario. Además, alberga un vivero de especies nativas, como cinacinas y espinillos, «que se utilizan para fortalecer la infraestructura verde de la ciudad sin costos adicionales», añadió Sarquis, quien es licenciado en Biodiversidad y ornitólogo.
El valor de la biodiversidad local
El especialista resaltó la importancia estratégica de estos ecosistemas al señalar que los humedales «ocupan solo el 6% de la superficie terrestre, pero albergan el 40% de la flora y fauna mundial».

En el caso particular de Santa Fe, la Reserva del Oeste es «un santuario biológico donde se han detectado más de 230 especies de aves. Esto representa el 40% de la avifauna provincial y el 25% de las especies nacionales», explicó Sarquis, mencionando como ejemplo el éxito reproductivo de la tijereta, una especie migratoria que nidifica en la zona.
Con esta iniciativa, la Municipalidad busca que los santafesinos se reconozcan en su paisaje y comprendan el privilegio de habitar un territorio rodeado por dos de los ríos más importantes del país. «La Setúbal necesita que la miremos, la cuidemos y la habitemos», concluyó Sarquis, invitando a la comunidad a participar de estas experiencias de aprendizaje al aire libre y a conectar con la riqueza natural que nos define como ciudad.
