El costo de vida para los hogares argentinos experimentó una nueva escalada en febrero, según datos del INDEC. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia, subió un 3,2% mensual y 9,3% en el primer bimestre, superando a la Canasta Básica Total (CBT), que aumentó 2,7% mensual y 6,8% acumulado. Este encarecimiento fue impulsado principalmente por los precios de alimentos clave como la carne vacuna y el pollo, que crecieron por encima de la inflación general.
La dinámica de las canastas básicas en febrero de 2026
La evolución de las canastas básicas de consumo, que establecen los umbrales de pobreza e indigencia, mostró un comportamiento dispar en febrero de 2026, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Durante el segundo mes del año, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró un aumento del 3,2% mensual, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) se incrementó en un 2,7%.
En el acumulado del primer bimestre de 2026, el componente alimentario continúa ejerciendo una fuerte presión sobre las estadísticas. Frente a una inflación general que alcanzó el 5,9% en el período, la CBA acumuló un alza del 9,3%, superando significativamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Por su parte, la CBT registró una suba del 6,8% en el mismo lapso.
En la comparación interanual, la canasta de alimentos se ubicó en un 37,6%, y la que incluye bienes y servicios básicos alcanzó el 32,1%, lo que resalta el mayor incremento experimentado por los productos alimenticios. A modo de referencia, en febrero de 2025 un adulto necesitaba $ 151.491 para cubrir sus requerimientos esenciales, mientras que en febrero de 2026 esa cifra se elevó a $ 208.442.
El ritmo de suba en febrero fue más moderado en comparación con enero, mes en que la CBT había experimentado un salto del 5,8% mensual. Sin embargo, la aceleración de estas canastas ya venía manifestándose desde el cierre de 2025. En octubre, tanto la CBA como la CBT crecieron un 3,1%, superando por primera vez en seis meses al IPC de ese mes (2,3%). La divergencia se acentuó en noviembre, cuando la CBA trepó un 4,1% y la CBT un 3,6%, frente a una inflación del 2,5%. Finalmente, en diciembre, ambas canastas marcaron un 4,1%, por encima del 2,8% del IPC.
El histórico de variaciones mensuales publicado por el INDEC indica que el punto más alto del año 2025 se registró en marzo, cuando la CBA escaló un 5,9%. Desde entonces, la tendencia exhibió irregularidades, con valores mínimos entre mayo y septiembre —incluyendo una deflación del -0,4% en mayo— y una aceleración progresiva en el último trimestre.
Costos por tipo de hogar
El INDEC también desglosa los valores de las canastas según diferentes conformaciones de hogares, lo que permite dimensionar el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de las familias. Para un adulto equivalente, en febrero de 2026 el valor de la CBA fue de $ 208.443 y el de la CBT de $ 452.321. Estos montos representan el ingreso mínimo necesario para cubrir las necesidades alimentarias y los servicios básicos de una persona sola, respectivamente.
Considerando composiciones familiares más complejas, los datos son los siguientes:
- Hogar de 3 integrantes: (una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años) necesitó $ 512.769 para no caer en la indigencia y $ 1.112.710 para evitar la pobreza.
- Hogar de 4 integrantes (familia tipo): (una pareja de 35 y 31 años con dos hijos de 6 y 8 años) requirió $ 644.088 para solventar los alimentos y $ 1.397.672 para costear también bienes y servicios.
- Hogar de 5 integrantes: (una pareja de 30 años con tres hijos de 1, 3 y 5 años) precisó $ 677.439 para completar la Canasta Alimentaria y $ 1.470.043 para la Canasta Total.
Precios en góndolas y su incidencia
El rubro «Alimentos y bebidas no alcohólicas» del IPC, cuyo comportamiento incide directamente en la CBA, registró un incremento del 3,3% en febrero y acumuló un 8,2% en el primer bimestre del año. Este porcentaje supera en 2,3 puntos la inflación general acumulada del período (5,9%). En los últimos 12 meses, el aumento en los alimentos fue del 36%.
El informe del INDEC atribuye el principal impulso a las fuertes subas en carnes, pollo y sus derivados, mientras que algunas frutas y verduras mostraron bajas estacionales. Esta dinámica explica por qué la CBA, con mayor peso del componente alimentario, se ubicó por delante de la CBT en el inicio del año.
Entre los productos con mayores aumentos mensuales en febrero (respecto a enero), se destacaron:
- Pollo entero: 10,2%
- Naranja: 8,7%
- Paleta: 8,1%
- Papa: 8,1%
- Cuadril: 8%
- Nalga: 8%
- Hamburguesas congeladas: 7,4%
- Carne picada común: 7,1%
- Asado: 5,7%
- Salchicha tipo Viena: 5,7%
Por encima del promedio de la inflación general, el organismo también detectó incrementos en otros productos específicos:
- Aceite de girasol: 4,5%
- Azúcar: 4,1%
- Salchichón: 3,8%
- Salame: 3,6%
- Queso sardo: 3,1%
En cuanto a las bajas de precios, la lista de deflaciones de febrero concentró gran parte del alivio en frutas y verduras, con caídas pronunciadas como:
- Tomate redondo: -22,2%
- Limón: -16,9%
- Lechuga: -6,3%
- Pan de mesa: -4,6%
- Banana: -4,3%
- Zapallo anco: -3,2%
- Manzana deliciosa: -2,2%
- Tomate entero en conserva: -1,9%
Con descensos leves, también se registraron bajas en:
- Fideos secos tipo guisero: -0,5%
- Polvo para flan: -0,5%
