Un control preventivo de rutina, desarrollado por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas en el puesto fronterizo Valentín Jiménez, sobre la ruta nacional 9, en el límite entre Tucumán y Santiago del Estero, derivó en un episodio de violencia vial. De acuerdo a la reconstrucción preliminar, el conductor de un vehículo particular, identificado como médico, detuvo su marcha ante la presencia policial.
No obstante, se habría negado a cumplir con los requerimientos de la prueba solicitada por los agentes. En un lapso breve, la situación escaló cuando el automovilista aceleró bruscamente, embistió a uno de los efectivos que participaban del operativo y se dio a la fuga. Este hecho activó de inmediato un operativo cerrojo en la zona.
Persecución y aprehensión
La fuga del vehículo dio inicio a una persecución a lo largo de varios kilómetros sobre la traza de la ruta nacional 9, que interconecta ambas provincias. La urgencia del seguimiento se debió a la necesidad de evitar la pérdida de vista del conductor. Finalmente, el sospechoso fue interceptado a unos 60 kilómetros del punto inicial del incidente, en las inmediaciones de una rotonda o empalme vial. Tras ser reducido, el profesional médico fue aprehendido por el personal actuante y trasladado bajo las correspondientes medidas de seguridad, mientras la autoridad judicial en turno iniciaba las actuaciones preliminares para determinar su responsabilidad penal.
El policía herido y las pruebas
Como consecuencia del impacto, el efectivo policial embestido sufrió lesiones de consideración. Debió ser asistido médicamente en el lugar y, según trascendió, permanece bajo tratamiento con la cobertura de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART). Un elemento probatorio de fundamental importancia en la causa es el registro fílmico del momento exacto de la embestida. Dicho material ya ha sido incorporado al legajo de investigación y se considera una pieza clave para la reconstrucción de la mecánica del episodio y la atribución de responsabilidades.
