Gobierno Nacional definirá en mayo la privatización de acciones de Enarsa en el transporte de energía

El Gobierno Nacional abrió oficialmente las ofertas para la venta de las acciones que la empresa pública Enarsa posee sobre Transener, compañía que opera el 85% del sistema eléctrico argentino. Genneia, Central Puerto y Edenor compiten con propuestas que superan el piso establecido, y la decisión final de esta privatización, que retoma el modelo de los ’90, se definirá en mayo.

El Gobierno Nacional anunció oficialmente, el martes 28 de abril, la apertura de sobres con las ofertas económicas en el marco de su licitación nacional e internacional para la venta de la totalidad de las acciones que el Estado Nacional posee en la empresa CITELEC SA, sociedad controlante de Transener.

La gestión del presidente Javier Milei informó que las ofertas recibidas fueron las siguientes: Genneia SA (a través de Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A.), por 356.174.811,78 dólares; Central Puerto SA, por 301.000.000 de esa moneda; y Edenor SA, por U$ S 230.000.000. El «piso» establecido para la venta de estas acciones, en manos de la estatal Enarsa, era de 206,2 millones de dólares, un valor que finalmente fue superado por los tres interesados.

La prensa especializada ha calificado esta operación como una «reprivatización» dado que, al igual que en la década de 1990, títulos que permiten el control de la empresa encargada de operar el 85% de la totalidad de los megavatios del sistema eléctrico argentino están siendo transferidos del sector público. Se trata de las gigantescas torres de líneas de 500kv que atraviesan gran parte del país.

Controlar Transener implica la disposición de una red base de 15.408 kilómetros de líneas de transmisión. De este total, 13.302 km son operados directamente, mientras que 2.106 km corresponden a transportistas independientes, siempre bajo la supervisión de la compañía.

Adjudicación

El Gobierno Nacional indicó que la adjudicación del paquete accionario de esta privatización se concretará «en mayo». Esta iniciativa, al igual que la ocurrida durante el Gobierno de Carlos Menem, no impone a la empresa transportista la obligación de extender la infraestructura existente mediante inversiones. En su lugar, permite el desarrollo de nuevas líneas según sus propios criterios de negocio, en el marco de un esquema de desregulaciones progresivas que remiten al modelo que, como la Convertibilidad, colapsó en 2002. El fin de la paridad cambiaria entre el dólar y el peso en aquel entonces provocó la salida de grupos internacionales que ya no podían garantizar ganancias en dólares.

Dicho proceso derivó en reestatizaciones durante la era del kirchnerismo; en 2007, Transener retornó al control estatal. Cabe recordar que, en 2004, había sido creada la empresa pública Enarsa, actualmente en proceso de liquidación.

Rentabilidad

Los interesados en adquirir las acciones estatales presentan sólidas razones para ofrecer cifras significativas. En 2025, Transener logró una ganancia neta de alrededor de $195.000 millones, lo que representa un aumento del 110% respecto a los $92.400 millones registrados el año anterior.

El negocio de la energía eléctrica muestra un crecimiento constante a medida que se actualizan las tarifas a los usuarios. Adicionalmente, el valor que el sistema eléctrico abona —reflejado en las facturas de la industria, el comercio, los hogares y el alumbrado público— experimentó un incremento del 340% hasta el año pasado, momento en que se lanzó la licitación que ahora finaliza.

Asimismo, existe un plan de Revisión Quincenal Tarifaria que prevé incrementos adicionales a lo largo de 30 meses, concluyendo en abril de 2030. Esta medida busca promover inversiones privadas en el sector y reducir la porción del consumo de energía eléctrica que el Estado Nacional subsidia.


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