Personal de la Policía Ecológica de la Unidad Regional I rescató este martes a un gato que permanecía inmovilizado en un caño de desagüe de una vivienda en Pasaje Raúl Rodríguez al 4300, en Santa Fe. El animal, hallado en grave estado y con signos de abandono y fuertes contracturas musculares, recibió asistencia veterinaria de urgencia y fue internado.
Intervención policial por rescate animal
Vecinos de Pasaje Raúl Rodríguez al 4300 alertaron la tarde del martes sobre la presencia de un animal atrapado en un conducto de desagüe. Desde el interior de un caño, ubicado en un pasillo estrecho de una vivienda, se percibían los débiles movimientos de un gato que llevaba varias horas sin posibilidad de egresar por sus medios.
El episodio motivó el arribo de personal de la Policía Ecológica, dependiente de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional I, cerca de las 20. Un joven de 21 años, residente del inmueble, franqueó el ingreso a los efectivos tras advertir la situación del felino en el conducto.
Maniobras de rescate y estado del animal
Una vez en el lugar, los uniformados constataron que el gato permanecía inmovilizado dentro del caño y en una condición física visiblemente comprometida. Las tareas de rescate se ejecutaron con sumo cuidado, priorizando un enfoque no invasivo para evitar agravar el estado de un animal que apenas manifestaba reacción.
Fuentes vinculadas al operativo informaron que, una vez extraído, el felino presentaba un deterioro físico considerable. Se inició entonces la gestión para conseguir asistencia veterinaria urgente y un espacio idóneo para su inmediata atención.
Asistencia veterinaria y diagnóstico
Tras una búsqueda inicial infructuosa con diversos grupos proteccionistas, se logró establecer contacto con integrantes de la agrupación «Ayuda un Gato». Dicha entidad coordinó el traslado del animal a una clínica veterinaria para su examen.
El profesional a cargo diagnosticó un cuadro aún más delicado de lo inicialmente evaluado. Se trataba de un gato macho castrado que, además, evidenciaba la cicatriz de una antigua cirugía mandibular, producto de lesiones previas. El médico veterinario dispuso su internación de urgencia al detectar un grave cuadro de hipotermia y fuertes contracturas musculares, resultantes de la prolongada posición en la que había permanecido atrapado.
La intervención concluyó sin registrarse otros incidentes, mientras el animal continúa bajo observación médica, con pronóstico reservado.
