Lucas Luciano Trejo fue condenado a 18 años de prisión efectiva por el brutal intento de femicidio de su expareja y la tentativa de homicidio de un familiar, en un violento ataque ocurrido a fines del año pasado en Alto Verde, Santa Fe. La sentencia fue impuesta este martes por el juez Leandro Lazzarini, luego de que un jurado popular lo declarara culpable por unanimidad.
Condena a 18 años por tentativa de femicidio y homicidio en Alto Verde
La Justicia provincial dictó una condena a 18 años de prisión efectiva para Lucas Luciano Trejo, el sujeto que atentó contra la vida de su expareja y un familiar de ella durante un violento episodio ocurrido en diciembre de 2024 en el distrito costero de Alto Verde, en la ciudad de Santa Fe. La sentencia fue impuesta este martes por el juez técnico Leandro Lazzarini, quien tuvo a su cargo la determinación de la pena tras un veredicto de culpabilidad unánime emitido por un jurado popular dos semanas antes.
Trejo, de 27 años, fue hallado responsable como autor de una tentativa de homicidio calificada por el vínculo y por mediar violencia de género, en perjuicio de su expareja. Asimismo, se lo condenó por una tentativa de homicidio calificada por el empleo de arma contra un hombre que sería primo de la mujer. Los fundamentos de la resolución judicial serán dados a conocer en los próximos días.
La audiencia de cesura: un paso clave en el juicio por jurados
La audiencia celebrada este martes constituyó una de las características distintivas del sistema de juicio por jurados, implementado en la provincia de Santa Fe para delitos graves desde mediados de 2024. A diferencia de los procesos penales tradicionales, donde un mismo magistrado decide tanto la responsabilidad como la pena, el modelo de jurados segmenta estas funciones. Los ciudadanos convocados integran el jurado y son quienes determinan la culpabilidad o no culpabilidad del acusado. Una vez emitido ese veredicto, se abre una etapa posterior conocida como audiencia de cesura.
En esta instancia, el debate se concentra exclusivamente en la pena que corresponde aplicar, sin discutir los hechos ni la responsabilidad del acusado, cuestiones ya resueltas por el jurado. Por tal motivo, las partes pueden presentar pruebas vinculadas a agravantes y atenuantes, así como argumentar sobre el monto de la sanción, exponiendo las razones por las cuales la pena debería aproximarse al mínimo o al máximo establecido por la ley.
En este caso particular, la audiencia presentó una complejidad debido a que los delitos atribuidos contemplaban una pena divisible. Las fiscales Ana Laura Gioria y Luciana Escobar Cello solicitaron una condena de 23 años de prisión. Por su parte, la defensa pública, ejercida por Lucía Mognaschi y Valentín Acuña, requirió el mínimo legal de 10 años. Finalmente, el juez Lazzarini fijó la pena en 18 años de prisión efectiva. Es importante destacar que la decisión sobre el monto de la pena, a diferencia del veredicto de culpabilidad del jurado, es susceptible de revisión por un tribunal de segunda instancia. De hecho, la defensa ya adelantó que apelará la determinación judicial de la sanción.
El veredicto unánime del jurado
El pasado 9 de junio, tras más de dos horas de deliberación, el jurado popular declaró culpable a Trejo por tentativa de femicidio y tentativa de homicidio. Paralelamente, resolvió absolverlo por el delito de portación ilegítima de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización. Este pronunciamiento marcó el cierre de la etapa central del juicio y habilitó la posterior audiencia de cesura, la cual concluyó ahora con la imposición de la pena.
La reconstrucción del violento ataque en Alto Verde
Según la acusación de la fiscalía, los hechos se desencadenaron la mañana del 16 de diciembre de 2024 en una vivienda de Alto Verde, donde residía la expareja del condenado. Trejo arribó al lugar y comenzó a exigir el ingreso. Inicialmente, forzó de una patada la ventana de una habitación y profirió amenazas de muerte. Luego, violentó una puerta y logró ingresar a la morada.
Una vez dentro, atacó a golpes de puño a la víctima. Cuando un familiar de la mujer intentó intervenir para detener la agresión, fue impactado con una maza. La violencia prosiguió con múltiples puñaladas ejecutadas con un trozo de vidrio. La posterior intervención del padre de la mujer permitió que el hombre herido pudiera escapar y buscar refugio.
La secuencia no cesó allí. De acuerdo con la reconstrucción realizada durante el juicio, Trejo regresó hacia su expareja, reiterándole que su intención era matarla, y le apoyó en el abdomen un revólver calibre 32 cargado con cuatro cartuchos. Posteriormente, gatilló tres veces, pero los proyectiles no salieron. Minutos después, un vecino observó al agresor abandonar la vivienda con el arma en sus manos y alertó a efectivos de Prefectura que se hallaban en un destacamento cercano. El acusado fue aprehendido poco después en las inmediaciones del terraplén.
Un caso emblemático para el nuevo sistema judicial
Este proceso judicial se convierte en un nuevo caso de relevancia en el marco de la implementación del juicio por jurados en la ciudad de Santa Fe y en toda la provincia. Por un lado, puso en manos de ciudadanos comunes la decisión sobre la culpabilidad en un caso de extrema gravedad. Por otro, permitió visibilizar el funcionamiento completo del modelo: desde la investigación y la audiencia preliminar, pasando por el debate ante el jurado, hasta la audiencia de cesura en la que un juez técnico fija la pena. La condena a 18 años de prisión cierra así una etapa fundamental del proceso, aunque la discusión judicial podría continuar en la instancia de apelación respecto del monto de la sanción impuesta.
