El secretario de Finanzas de la Nación enfatizó la importancia de las reservas para la estabilidad macroeconómica, clave en la contención de la inflación y la reducción de las tasas de financiamiento ante posibles shocks externos o políticos. En este marco, proyectó un horizonte financiero estable hasta las próximas elecciones presidenciales y llamó a los empresarios a reevaluar su modelo de negocio, destacando que ya no resulta rentable acumular stocks ni operar con altos márgenes en una economía cerrada.
La estabilidad macroeconómica, eje central para la competitividad de las Pymes
El secretario de Finanzas de la Nación, Federico Furiase, afirmó este lunes que ha concluido la etapa en Argentina donde la competitividad se buscaba a través de un tipo de cambio elevado, que redundaba en salarios en dólares muy bajos. Durante su participación en el Congreso Nacional Pyme, celebrado en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el funcionario defendió la importancia de la estabilidad macroeconómica como una condición fundamental para el crecimiento, la reducción de la inflación y, lo que consideró crucial, para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.
Furiase, quien es economista de la UBA y magíster en Finanzas, enfatizó que «la competitividad no se gana con devaluación. Si no, Argentina sería campeona mundial», ironizó. Resaltó que la estabilidad macroeconómica protege al sistema productivo de elementos de volatilidad, como shocks externos o políticos, haciendo referencia a eventos del año pasado y al contexto internacional actual.
En cuanto a la política cambiaria, Furiase recordó que, en los primeros seis meses del año, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló 11 mil millones de dólares en compras, lo que representa un «fortalecimiento de la hoja de balance» de la entidad. Esto, según explicó, proporciona «munición para defender la moneda y el régimen cambiario de libre flotación entre bandas».
Un cambio de paradigma para el sector empresarial
El secretario de Finanzas instó a los empresarios a «cambiar el chip», reconociendo que no es un proceso que se concrete «de la noche a la mañana». Advirtió que ya no es rentable la estrategia de acumular stock, operar con altos márgenes de ganancia sin competir o, como insistió, «no garpa acumular inventarios».
El objetivo planteado por el equipo económico es «invertir, bajar costos». En este sentido, Furiase se comprometió a «seguir bajando la inflación y los impuestos, que ya se bajaron 3 puntos del PBI». Destacó que las exportaciones Pyme se encuentran en un récord desde el año 2013 y que el financiamiento bancario a Pymes del sector privado no financiero, solo a personas jurídicas, experimentó un crecimiento del 96% en 29 meses de gestión, alcanzando niveles récord. Concluyó afirmando que el presidente «es el principal defensor de la estabilidad macroeconómica».
Estabilización y reducción de la incertidumbre inflacionaria
El funcionario recordó que, frente a las recomendaciones de algunos economistas que sugerían salir del esquema de bandas cambiarias, devaluar y comprar reservas, el gobierno logró mantener el tipo de cambio, el cual, tras bajar de 1470, se encuentra hoy en la misma zona. Esto, argumentó, implicó un ahorro significativo en términos inflacionarios al evitar una devaluación abrupta, que además habría generado mayor incertidumbre y volatilidad.
Además, Furiase resaltó la gestión para extender el perfil de vencimientos de la deuda de corto plazo. Señaló que en enero, solo el 15% de la deuda en pesos tenía vencimientos posteriores a octubre de 2027, proporción que actualmente asciende al 40%. Recordó que, como parte de la «herencia macro compleja», los pasivos del BCRA a un día y los vencimientos de deuda del Tesoro sumaban el equivalente a 80 mil millones por jornada. Hoy, casi el 80% del perfil de vencimientos es posterior a octubre de 2027.
Retroceso de las tasas y recuperación del crédito
Furiase subrayó que este proceso se llevó a cabo «con las tasas de interés cayendo significativamente», pasando «de la zona de casi 50% a 24% efectiva anualizada» tanto en el corto como en el largo plazo. Esta baja, afirmó, permite a los bancos «aumentar su stock de crédito a familias y empresas, a tasas más bajas para capital de trabajo, maquinarias y equipos para expandir posibilidades de producción».
Defendió la decisión de no financiarse en el mercado internacional, explicando que el riesgo país —la sobretasa que se paga por encima del rendimiento de los bonos libres de riesgo de Estados Unidos— «es el primer ladrillito sobre el que se construye el costo de una empresa o una familia», siendo esta «la manera genuina de generar competitividad». Anticipó que, «con la inflación en baja», continuará la recuperación de los salarios reales y la disminución de las tasas de interés, lo que potenciará el crédito al sector privado. Detalló que la variación del salario real, medida por el Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), registra un crecimiento del 4,3% en términos reales durante la gestión Milei.
Suba en la actividad y proyecciones económicas
En línea con la estrategia oficial, Furiase citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para destacar que «la actividad medida por PBI se encuentra en niveles máximos», incluyendo «exportaciones y consumo privado en niveles récord». El funcionario comparó este crecimiento con gestiones anteriores, indicando que «no se da pisando el dólar, las tarifas, con emisión financiando el déficit y brecha cambiaria», en una clara alusión a la administración de Sergio Massa.
Especificó que «las ganancias vienen por la baja de impuestos, de la inflación, del costo financiero, por la desregulación y la apertura para potenciar la escala y el tamaño de la economía». Furiase indicó que incluso los economistas privados proyectan un superávit comercial de US$ 20 mil millones este año, así como un saldo positivo de la cuenta corriente de la balanza de pagos, revirtiendo el desbalance del 1%. Reseñó que el balance comercial de energía y minería pasará de 12 mil millones de dólares en 2025 a 49 mil millones de dólares en 2030. Reafirmó que «se terminó la Argentina del dólar alto para intentar ganar competitividad a costa de salarios en dólares muy bajos», y que «Argentina va camino a los fundamentals macroeconómicos sólidos y al cambio estructural del balance de pagos con salarios altos y una moneda fuerte producto de la estabilización macroeconómica».
Retroceso de la deuda y horizonte despejado
El secretario de Finanzas se jactó de que «la mejora se dio bajando la deuda». Calculó que la deuda bruta total, incluyendo los pasivos remunerados del BCRA, disminuyó del 88% del PBI —con un pico del 157% tras la devaluación de diciembre de 2023— al 70% del PBI en la actualidad. Expuso que la deuda pública consolidada con privados y organismos internacionales, incluidos los pasivos remunerados del BCRA, neta de depósitos del Tesoro, se redujo del 56% al 39% del PBI (desde un pico de casi el 100% en diciembre de 2023).
Reconoció que esta reducción contribuye a que algunas calificadoras bajen el riesgo país, abriendo horizontes de inversiones financieras que retroalimentan el clima de confianza en el país. Afirmó que, incluyendo al BCRA, la deuda «bajó 22 mil millones de dólares» durante la gestión Milei.
Furiase anticipó que en los próximos días el equipo económico dará a conocer el plan financiero que disipa la incertidumbre sobre vencimientos en este y el próximo año. Sostuvo que «la baja del riesgo país va convalidando la fortaleza del lado de la estabilidad macroeconómica», lo que resulta de tener «superávit fiscal, orden monetario, un BCRA que mejora la hoja de balance y compra reservas, desde la Secretaría de Finanzas patear los vencimientos en moneda local a tasas cada vez más bajas y el hecho de tener el programa financiero en materia de vencimientos de deuda en dólares del Tesoro 2026 totalmente cubiertos».
Detalló que ya se encuentran los depósitos del Tesoro por 4 mil millones de dólares para los vencimientos de julio y que, con préstamos garantizados por organismos multilaterales y otras fuentes, «tenemos prefinanciados los vencimientos en dólares del 2027». Finalmente, se jactó de que actualmente la tasa libre de riesgo global «es más alta que la del riesgo país». Explicó que la de los bonos norteamericanos es de 4,5% y el riesgo país (RP) es de 420 puntos, equivalente a 4,2%.
