El Gobierno Nacional ha implementado un nuevo esquema para el subsidio del Atributo Social de la Tarjeta SUBE, que impacta directamente en el sistema de transporte público de colectivos. Esta medida, oficializada en la Resolución 40/2026, publicada días atrás en el Boletín Oficial, modifica la forma en que se compensa el descuento para un importante grupo de usuarios.
Recordemos que este beneficio, que ofrecía un descuento del 55% sobre el valor del boleto, está destinado a quienes son titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), las Becas Progresar, jubilaciones y pensiones de Anses, Monotributo Social, entre otros. Hasta ahora, Nación giraba esos montos directamente a las empresas prestatarias del interior del país, como las que operan en nuestra ciudad.
La principal novedad es que la administración de Javier Milei decidió que este descuento «será reconocido hasta el monto que resulte de aplicar dicho porcentaje sobre la tarifa de referencia», y estas tarifas referenciales serán «las contenidas en los cuadros tarifarios de cada jurisdicción al 30 de junio de 2026». En palabras más sencillas para los vecinos de Santa Fe, el porcentaje de subsidio que cubría Nación para el atributo social ha quedado «congelado». Si bien no se eliminó, el gobierno nacional ya no tomará como base las tarifas reales y actualizadas del boleto, sino un valor fijo establecido a mitad de este año.
Esto genera una importante pregunta: si las tarifas de colectivos aumentan en el futuro, por el alza de combustibles, gastos operativos, inflación o salarios de choferes, ¿quién cubrirá la diferencia entre la tarifa de referencia «freezada» por Nación y el costo real del pasaje? La respuesta es que el desfasaje recaerá en la provincia, la Municipalidad, o se trasladará directamente a los usuarios, tanto a quienes tienen el atributo social como a los que pagan el boleto completo.
La voz de la Municipalidad: «Un baldazo de agua fría»
El intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, no tardó en expresar su preocupación y cuestionamiento por la medida. «Se congela el aporte del subsidio social y esto es lo que no se termina de entender; congelar un atributo social, con los aumentos (de tarifas) que tuvimos que terminar autorizando», declaró.
Poletti criticó la incoherencia de la medida: «Ellos (por Nación) sacaron el subsidio a los colectivos (el Fondo Compensador del Transporte para el interior del país), y ahora nos congelan el atributo, pero sin congelar la nafta… Va a llegar un momento en que el precio del combustible subirá, el atributo quedará igual y, otra vez, el sistema se rompe», anticipó el intendente.
Asimismo, adelantó que desde el Consejo Federal de Intendentes de Argentina (COFEIN), se realizará una presentación formal ante la Secretaría de Transporte de la Nación, solicitando explicaciones sobre los fundamentos de esta decisión. «Los santafesinos seguimos aportando impuestos nacionales a la Nación, pero nos congela lo poquito que volvía en materia de subsidios, que eran los atributos sociales que estaban garantizados», volvió a lamentar.
El intendente de Santa Fe hizo hincapié en la inviabilidad de la medida en un contexto inflacionario. «Si hubiera estabilidad económica con la inflación en cero, estaríamos de acuerdo con que el atributo sea cero… Pero mientras haya un 2, 3% de inflación (mensual) y la nafta suba un 4, 5%, el sistema de colectivos (su sostenimiento) se romperá», insistió.
También comparó la situación de Santa Fe con la de Buenos Aires, donde el boleto de colectivo, aun subsidiado, «se tuvo que aumentar», pero «allá no pasa los 1.000 pesos y nosotros acá estamos en unos 1.900 pesos el boleto frecuente. Es totalmente injusto: hablamos de un gobierno federal, pero se centraliza todo en CABA», concluyó Poletti.
La mirada de las empresas de transporte
Desde el sector empresario del transporte público, nucleado en la ATAP/FATAP, la nueva disposición del Gobierno Nacional fue recibida con preocupación e incertidumbre. «Esto ha sido un baldazo de agua fría», graficó Víctor Zavagna, referente de Autobuses SA, una de las prestatarias de las líneas urbanas en la capital santafesina.
Zavagna explicó las implicancias técnicas de la resolución: al no tener Nación injerencia sobre los costos actuales y la determinación real de la tarifa, «se va a limitar al liquidar el subsidio al valor de la tarifa de junio de 2026». Esto significa que, «en los próximos incrementos tarifarios, habrá una limitación en el denominado subsidio a la demanda, muy escueto a decir verdad, que giraba Nación a los sistemas de transporte público», precisó el referente.
«Se está ‘topeando’ el único recurso que subsidia la Nación. Lo cierto es que el usuario seguirá teniendo el descuento por atributo social, pero las empresas no van a recibir el 55% del valor del boleto, sino un monto inferior con relación a la tarifa de referencia de junio de este año», añadió Zavagna.
El empresario advirtió sobre las posibles consecuencias: «Se va a perjudicar al usuario, porque si Nación no pone la plata, y Provincia y Municipalidad no compensan (el desfasaje), esto se trasladaría a una mayor tarifa». Cerró con la preocupación de que este es «un círculo vicioso que termina excluyendo al usuario del sistema que paga la tarifa plana (es decir, el monto completo, no subsidiado), que cada vez viaja menos en colectivo».
