Ante la contundencia del último informe del CIIFEN, que advierte un 95% de probabilidad de un fenómeno de El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre, el gobierno provincial y los municipios santafesinos aceleran obras de mitigación y protocolos preventivos en barrios vulnerables y zonas de la costa. Las proyecciones climáticas estiman además un 69% de chances de superar registros históricos de crecidas del río Paraná en la región.
Un fenómeno que sefortalece en el Pacífico
El fenómeno El Niño continúa consolidándose sobre el Pacífico ecuatorial y las proyecciones climáticas anticipan un escenario que obliga a mantener la atención en el Litoral argentino. El último informe del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) confirmó que las condiciones cálidas se fortalecieron y proyectó que el episodio podría alcanzar su máxima intensidad entre octubre y diciembre, con una probabilidad del 95% de que el pico sea muy fuerte.
Los modelos también indican un 100% de probabilidad de que estas condiciones se mantengan durante el trimestre septiembre-noviembre y se extiendan hasta comienzos de 2027. Además, existe un 69% de posibilidades de que la magnitud supere los registros históricos que se tienen desde 1950.
Ante este panorama, la provincia y los municipios santafesinos aceleran las tareas de prevención hídrica. En las últimas semanas, el Gobierno de Santa Fe impulsó una declaración de emergencia hídrica para todo el territorio y anunció distintas obras para mitigar el impacto de posibles excesos de agua.
El impacto en la región y la cuenca del Paraná
Si bien los pronósticos climáticos son escenarios probabilísticos y no permiten asegurar cuántas lluvias recibirá Santa Fe ni la magnitud exacta que alcanzará el río Paraná, sí aportan una señal de fondo fundamental para la región. Los modelos prevén precipitaciones superiores a lo normal en el sur de Brasil y Paraguay para el trimestre septiembre-noviembre, áreas clave para el comportamiento de la cuenca.
La preocupación en la zona se sustenta en antecedentes históricos. Los grandes episodios de El Niño registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016 estuvieron vinculados a lluvias por encima de lo habitual y a importantes crecidas en la región. Aunque no toda fase cálida deriva en una inundación, el riesgo de excesos hídricos aumenta considerablemente.
Las obras de prevención en marcha en el Gran Santa Fe
La actualización climática llega cuando la provincia y la Municipalidad ya pusieron en marcha un amplio esquema preventivo. La solicitud de declarar la emergencia hídrica hasta abril de 2027 busca agilizar trabajos esenciales como la limpieza de canales, movimientos de suelo, refuerzo de terraplenes, defensas, reservorios y endicamientos.
En paralelo, se fortalece la infraestructura de protección en el área metropolitana:
- El terraplén Garello registra un avance del 75%.
- Se ejecutan mejoras en defensas, estaciones de bombeo y sistemas de protección.
- Se planifican intervenciones específicas en sectores vulnerables de la defensa en Alto Verde, donde la erosión y los problemas de acceso dificultan el ingreso de maquinaria pesada.
Por su parte, la Municipalidad implementa capacitaciones barriales para que los vecinos sepan cómo actuar ante una emergencia y puso en funcionamiento un portal digital específico con información sobre prevención, protocolos y recomendaciones oficiales.
La situación en los barrios y la costa
La preparación comunitaria es clave debido a que una parte importante de la población del Gran Santa Fe continúa viviendo en zonas expuestas al riesgo hídrico. Un relevamiento municipal estimó en unas 1.300 las familias asentadas en áreas vulnerables al agua, las cuales podrían requerir asistencia si determinados sectores quedan aislados ante una crecida.
En la costa santafesina, localidades como San José del Rincón, Colastiné y Arroyo Leyes conviven de manera directa con el sistema de lagunas, bañados e islas del valle del Paraná. Conocer el relieve y la dinámica natural del agua resulta indispensable para los vecinos de estos puntos de la región.
El informe del CIIFEN no anuncia una inundación inminente, pero redefine el escenario de riesgo para los próximos meses. La estrategia en Santa Fe ya está en marcha: monitorear de cerca el comportamiento de la cuenca, ejecutar las obras necesarias y preparar a la comunidad antes de que la contingencia climática llegue a los barrios.
