Es una realidad que afecta a muchos y deportes amateur, quién no conoce un deportista o una categoría que no realice venta de alimentos o rifas o cualquier otro detalle para poder ganar dinero y solventar viajes a cualquier parte de la provincia o el país. Es normal, pero no lo es para una institución como Patronato, que hace tres años competía en Copa Libertadores y hoy sigue compitiendo en AFA por el empuje de profesores (que siguen sin cobrar aguinaldo pese a que el resto de los empleados lo hicieron) y las familias de los juveniles, que en más de una ocasión afirman que serán los últimos meses en la entidad.
Mirador Entre Ríos viene siguiendo el tema de cerca antes del recorte, que provocó la suspensión, por cuestiones climáticas, de dos partidos en San Luis. Ahora, con distancias más cortas, el panorama no cambió y las familias de los futbolistas de Cuarta, Quinta y Sexta división de Patrón, debieron pagar $25 mil. El monto es ampliamente inferior a los $87 mil que debían pagar las categorías menores una semana atrás para llegar a Cuyo, pero para la altura del mes, no es un monto insignificante para cualquier familia tipo.
La Cuarta división terminará jugando en Villa María con aquellos futbolistas que lograron pagar el viaje, siendo mínimo 16 futbolistas los pedidos. Por su parte, la Quinta y Sexta división contaron con la ayuda de una familia, que consiguió pizzas prehorneables y se les pidió que vendieran, mínimo una unidad, para poder pagar el viaje. Lógico, solo van a viajar 16 jóvenes, siendo que esos suplentes, por normativa de la entidad, deben ingresar y jugar todo un tiempo del encuentro.
La pelotita en el primer elenco entró, se volvió a ganar, empleados del estadio cobraron el medio aguinaldo correspondiente, se florearon dirigentes con esta situación, se salió de zona de descenso con un importante nivel de los productos de La Capillita ante Atlanta. Mientras, en el Predio nada cambió, si para aquellos que mantienen a pie el complejo Santo, que si cobraron el dinero adeudado, no así para profes y juveniles, que siguen manifestando su descontento y hasta familias le confesaron a este medio que “son los últimos meses en Patronato para nuestro hijo”.
Mientras Marcelo Fuentes dejó un mensaje claro en su rueda de prensa, respecto al nivel de los chicos y “futuras ventas que puedan ser para la estructura de inferiores” (una persona que sabe todo lo que pasa en el club), familias piensan en sacar a sus hijos, más aún ante la nula comunicación por parte de la entidad, que de un momento a otro solo informó que necesitan ayudas de las familias para seguir viajando vía WhatsApp.
Sigue creciendo el malestar en los entrenadores y profesores al comentar esta situación y observar caras de desilusión de los jóvenes y una estructura que a ciencia cierta nada sabe que ocurrirá en el 2027. Este sábado, lamentablemente, competirán y jugarán los que pudieron pagar el viaje a Córdoba, como en el primer viaje de primera.
Casi un mes después
Por el clima o la falta de dinero o la falta de gestión o lo que fuera, las juveniles de Patronato volverán a competir este sábado después de tres fechas de suspensión, es decir, tres semanas sin jugar un encuentro en la competencia regulada por la Primera Nacional en la que compiten entidades de Regional Amateur o Federal A.
Los encuentros ante Jorge Newery y Juventud Unida Universitario quedaron postergados y aún no cuentan con fecha de disputa o si en definitiva se jugarán los pendientes. En otro orden, también Patrón adeuda la jornada contra FADEP de Mendoza hasta hace varias jornadas y, lógico, no hay lugar para que juegue en el corto tiempo.
