Familias de detenidos trasladados a la nueva Unidad Penitenciaria de Recreo mantienen este lunes una protesta frente al ingreso al establecimiento carcelario en demanda de información sobre las condiciones de alojamiento y el régimen de visitas, mientras desde el Ministerio de Seguridad provincial advierten que evalúan sanciones para quienes «fogonean» el conflicto.
Reclamo y tensión frente al nuevo penal
Este lunes, frente al ingreso de la nueva Unidad Penitenciaria de Recreo, familiares de personas privadas de la libertad que fueron trasladadas desde distintas dependencias de la región permanecieron en el lugar en reclamo de información sobre la situación de los internos y a la espera de una respuesta por parte de las autoridades del Servicio Penitenciario.
La protesta comenzó el domingo y se prolongó durante toda la jornada de este lunes. Entre los manifestantes que llegaron hasta el acceso al establecimiento había allegados procedentes de distintos puntos de la provincia, con el objetivo de constatar en qué condiciones se encuentran los internos y cuándo podrán restablecer el contacto con ellos.
Falta de precisiones sobre visitas y provisiones
De acuerdo al testimonio de los familiares, hasta el momento no recibieron información clara acerca de los días y horarios establecidos para las visitas, como tampoco sobre la posibilidad de acercar ropa, alimentos u otras pertenencias a la población penal.
«Nosotros queremos que salga alguien de adentro y nos dé una respuesta concreta», resumió una de las mujeres que participaba de la concentración.
La permanencia de los manifestantes frente al predio motivó una intervención policial durante el domingo. Según indicaron los familiares, tras esa situación se les había asegurado que este lunes recibirían respuestas y que algún responsable del Servicio Penitenciario mantendría un encuentro con ellos.
Evaluación oficial y advertencia de sanciones
Por su parte, desde el Ministerio de Seguridad señalaron que «son reacciones inherentes a los nuevos procesos. Son familiares que veían a los detenidos en comisarías y estaban acostumbrados a un sistema. Hoy deben acostumbrarse a otro».
En la misma línea, agregaron que «a la vez hay presos que vienen de otras unidades y eso siempre necesita un tiempo de reacomodamiento. No solo entre los presos. También entre los familiares».
Por último, desde la cartera provincial destacaron que «se están analizando posibles sanciones para aquellos que están ‘fogoneando’ el conflicto, tanto sea para quienes están dentro del penal como así también para las personas que están en la parte exterior», sentenciaron.
