La exvicegobernadora y diputada nacional del PRO, Gisela Scaglia, adelantó su voto favorable a la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) a nivel nacional. Esta postura se posiciona como una vía intermedia entre la derogación total que impulsa la gestión de Javier Milei y la ratificación de la herramienta que defiende la oposición.
En una entrevista concedida a El Litoral, la legisladora profundizó sobre las especulaciones políticas en torno a su decisión, su vínculo político con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y la posibilidad de una eventual alianza entre el frente Unidos y La Libertad Avanza.
Consultada sobre los motivos que sustentan su apoyo a la suspensión, Gisela Scaglia argumentó que, si bien nunca creyó en la derogación absoluta, el contexto de dificultades que atraviesa el país amerita una pausa. A su entender, las PASO deberían ser optativas, ya que la obligatoriedad constituye un obstáculo para la participación ciudadana en los procesos electorales de la Argentina. No obstante, aclaró que actualmente no existen los tiempos legislativos necesarios para debatir una reforma estructural más profunda.
El costo de la democracia y la necesidad de mayores filtros institucionales
Frente al argumento económico que suele esgrimirse para justificar la eliminación de las primarias, Gisela Scaglia consideró que el foco debe colocarse en la ciudadanía y no en el gasto fiscal. Para la diputada nacional, la democracia no es cuantificable en términos monetarios y un sistema electoral por sí solo no modifica la economía de un país.
Asimismo, la referente del PRO aprovechó para señalar la necesidad de incorporar exigencias más estrictas en los requisitos para postularse a cargos públicos. En este sentido, propuso avanzar con normativas como Ficha Limpia y establecer impedimentos legales para aquellos ciudadanos que figuren como deudores alimentarios.
Respecto a la proliferación de listas dentro de los espacios políticos, la legisladora fue categórica al señalar que resulta indispensable poner límites a la oferta electoral. Según su perspectiva, la presentación de numerosas alternativas dentro de un mismo frente genera confusión y complejiza el sistema. En la misma línea, cuestionó las tácticas del oficialismo nacional al señalar que el proyecto de ley electoral original terminará desdibujándose debido a la presentación de iniciativas consideradas inviables por el arco político.
La agenda electoral en Santa Fe y el vínculo con Maximiliano Pullaro
En cuanto a la provincia de Santa Fe, Gisela Scaglia indicó que el calendario electoral local aún no se encuentra definido, aunque advirtió que la superposición de comicios provinciales y nacionales suele generar inconvenientes operativos y confusión en el electorado. Recordó, además, que en el pasado el PRO atravesó situaciones complejas al competir en escenarios provinciales específicos para luego confluir, en poco tiempo, en alianzas de orden nacional con sectores previamente confrontados.
Al ser indagada sobre si su postura coincide con la del mandatario santafesino, Maximiliano Pullaro, la diputada aclaró que dialoga de manera constante con el gobernador sobre asuntos de relevancia nacional y que sus decisiones legislativas son conversadas previamente tanto en el seno partidario como con el propio mandatario provincial. A su juicio, el sistema político nacional quedó distante de concretar una reforma profunda, lo que derivará en la aprobación de modificaciones acotadas.
Finalmente, sobre la posibilidad de incorporar a La Libertad Avanza al espacio Unidos, Gisela Scaglia advirtió que cualquier determinación de esa magnitud requiere un debate interno previo dentro de la coalición gobernante en Santa Fe. Si bien reconoció que coexisten miradas diversas —desde sectores afines a la gestión de Javier Milei hasta posturas altamente críticas—, enfatizó la necesidad de preservar la construcción política alcanzada hasta el momento en la provincia.
