Agustín López Gagliasso fue condenado este martes a 16 años de prisión efectiva por el Tribunal del Centro de Justicia Penal de Rosario, tras ser hallado responsable del homicidio simple con dolo eventual de una mujer y su hija adolescente. El trágico hecho ocurrió el 21 de enero de 2025 en la zona de la costanera rosarina, donde el imputado circulaba a más de 120 kilómetros por hora a bordo de su vehículo antes de perder el control y embestir a la familia en la vía pública.
Condena y dolo eventual
Este martes, Agustín López Gagliasso fue condenado a 16 años de prisión por atropellar y matar a Tania Gandolfi, de 41 años, y a su hija Agustina García, de 17, en un hecho registrado en Rosario en enero de 2025. El tribunal del Centro de Justicia Penal consideró que el joven actuó con dolo eventual, al entender que pudo representarse el riesgo de muerte que generaba al circular a más de 120 kilómetros por hora en una zona urbana.
El fallo fue dictado por las juezas Valeria Pedrana y Paula Álvarez, quienes determinaron que la conducta del acusado encuadró en homicidio simple con dolo eventual. La acusación estuvo a cargo de las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, acompañadas por el abogado querellante Claudio Puccinelli. Durante los alegatos, tanto la fiscalía como la querella habían solicitado 18 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación absoluta para conducir.
Por su parte, la defensa técnica buscó que el caso fuera encuadrado como homicidio culposo. El defensor de López Gagliasso sostuvo durante el debate que el imputado debía responder por el hecho, pero rechazó la figura del dolo eventual. Su planteo se centró en que el conductor perdió el control del Peugeot 206 sin tener la intención ni la representación concreta de provocar una muerte.
La mecánica del hecho
El episodio ocurrió el 21 de enero de 2025 en la esquina de Wheelwright y Presidente Roca, en la zona de la costanera de Rosario. De acuerdo con la investigación penal preparatoria, López Gagliasso conducía a 120,7 kilómetros por hora en el marco de una persecución iniciada tras una discusión de tránsito con un motociclista.
El vehículo realizó maniobras en zigzag, perdió el control, subió a la vereda y embistió a una familia de visitantes cordobeses que caminaba por el lugar.
Víctimas y pericias
Como consecuencia directa del impacto, Tania Gandolfi y su hija Agustina García murieron en el acto. En tanto, la hija menor de la familia, Victoria, de 6 años, debió ser trasladada de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, nosocomio en el que posteriormente logró recuperarse de las lesiones. Por su parte, Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina, sufrió lesiones leves que no requirieron internación hospitalaria.
Las pericias accidentológicas determinaron que el conductor no accionó los frenos antes de perder el control del automóvil. Asimismo, los análisis bioquímicos establecieron que tenía 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del hecho. Durante el desarrollo del juicio oral y público se incorporaron también testimonios clave sobre la dinámica del impacto, entre ellos el registro de la advertencia realizada por una acompañante, quien le habría expresado «nos vamos a matar» instantes antes de la colisión.
