Enclave productivo
El distrito industrial norte es la clara demostración del potencial existente en la ciudad capital para emprender. Una política pública que sintonizó con la demanda privada tanto a partir de las imposibilidades de expansión en el ejido urbano como de las metas de inversión en los distintos rubros productivos.
Exequiel Kay
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Un total de 27 de empresas tiene su lote para radicarse. Hay seis que ya están funcionando allí en sus propias instalaciones. Más de 200 puestos de trabajo activos. En el futuro inmediato, 50 parcelas disponibles en el marco de una segunda etapa y más lejos en el tiempo, un centro de transferencia de cargas, áreas servicios, depósito y hacienda con alto impacto en la actividad económica.
Cuando dentro de una década se realice una mirada retrospectiva, estos últimos cinco años podrán ser considerados como una bisagra histórica en la ciudad de la burocracia administrativa. Será nada menos que la cristalización de un desafío no menor y que hasta incuba una cuota de audacia: redefinir aquella identidad a partir de un enclave productivo con enormes efectos multiplicadores.
La decisión política de crear un área industrial en la ciudad de Santa Fe no sólo promovió una vía de solución a los emplazamientos actuales y futuros condicionados por el crecimiento de la planta urbana, sino que logró algo mucho más simbólico en la perspectiva del futuro de la capital provincial: soltar el lastre que supone ser sólo una ciudad meramente administrativa para inaugurar una nueva etapa histórica: la Santa Fe industrial.
Nadie desconocerá las cuestiones de escala. Pero es un punto de partida que en muy escaso tiempo solucionó los problemas de expansión de muchas empresas, alentó las inversiones de otras, promovió un cambio de mentalidad a partir de un nuevo perfil de ciudad, entusiasmó a emprendimientos jóvenes, generó un impacto social en rededor necesario, y sentó las bases de -ahora sí- algo que puede alcanzar una mayor escala y posicionar a Santa Fe en el concierto regional.
Estas líneas contribuyen a otro estadio imprescindible: la configuración de un relato que contenga esta nueva esfera de la ciudad, un desarrollo menos tangible pero necesario desde el plano comunicacional que exhiba todos estos significados y las acciones públicas y privadas. En ese sentido se inscribe la reciente exposición del intendente José Corral ante el gobernador Miguel Lifschitz. Imponer a la máxima autoridad de los avances que se lograron en muy escaso tiempo, de los proyectos inmediatos y de la perspectiva que alcanza la ciudad en el horizonte provincial.
La ubicación estratégica no sólo deja atrás problemáticas lógicas de los emplazamientos industriales dentro de las ciudades, sino que potencia sus expansiones, facilita el desenvolvimiento de servicios complementarios, incentiva emprendimientos y aportes dentro del mismo predio; también genera una corriente de relaciones públicas y compone una vidriera que exhibe esta dinámica productiva tanto en el radio inmediato como hacia la provincia y el país.
La disposición de energía eléctrica, de gas natural y agua potable, de vías de comunicación provinciales y nacionales, de financiamiento, son condiciones existentes y posibles, pero sobre todo, dignas de ser potenciadas. Allí es donde el rol del gobierno provincial debe ser decisivo. La convicción es clave y por eso el intendente santafesino se esforzó en plasmarla ante los ojos del gobernador: Santa Fe es una ciudad que puede generar empleo privado, con procesos productivos de alto valor agregado y un respaldo científico tecnológico de excelencia.
IMPACTO REGIONAL
La proyección de Los Polígonos II e Interpuertos, abre una faceta más en el desarrollo de este emplazamiento productivo: la integración regional.
Interpuertos tiene parte de su desarrollo en terrenos que como cuña se incrustan en el sur del distrito de Recreo. Una novel ciudad a la que, como tal, se le desvaneció en las manos su proyecto de parque industrial. Los Polígonos bien podría ser una motivación para no sólo retomar esta empresa (incluso a muy pocos kilómetros de allí por la ahora Ruta Nacional Nro. 11 y ex Circunvalación Oeste), sino para desarrollar ideas e iniciativas en un sector resguardado por la defensa contra inundaciones. Monte Vera, no muy distante, con importantes antecedentes de zonificación en cuanto a proyectos industriales, también debería proyectarse pensando en su condición de vecino privilegiado.
