Ricardo Diab, presidente de la AER
Tras un 2016 difícil, este año termina siendo muy similar. Algunos rubros tuvieron buenos números, pero otros se mantienen en una situación poco favorable como el caso de indumentaria, textil, calzado y otros.
Hernán Alvarez
halvarez@miradorprovincial.com
Diciembre es el mes de los balances. Para los comerciantes de Rosario, 2017 no será recordado como un año brillante. Más bien lo contrario. Estos 12 meses se parecieron mucho a los 12 anteriores de 2016. Ricardo Diab es presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) y también de la Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto, Cascos Urbanos y Centro Histórico delegación Rosario. Habló con Mirador Provincial sobre el panorama comercial en la ciudad del sur provincial.
“En líneas generales, siguió con una tendencia recesiva en cuanto a las ventas. Esto es, en líneas generales, porque hay sectores que anduvieron muy bien, pero sin la velocidad de caída que tuvo el año anterior. En el año anterior, cerramos con un 7 por ciento de volumen negativo de venta y este año creo que no llegaremos al 2, pero ya venimos arrastrando un período difícil”, definió. Diab agregó: “Las ventas en líneas generales no repuntaron. Apenas un 1 y pico por ciento el mes anterior (octubre) y el mes pasado (noviembre) 0,4%. Son cifras que no son muy demostrativas”.
Con respecto a los sectores mejor parados en este contexto, señaló a estos: la inmobiliaria, la construcción, la obra pública y el campo. Del otro lado están los productos de primera necesidad. “Ha descendido lo que es consumo masivo, o sea alimentos. Se transformó en segundas y terceras marcas en muchos casos, que también es una demostración del poder adquisitivo. Indumentaria, textil, calzado, marroquinería, artefactos para el hogar, electrodomésticos, etcétera. Todo ha descendido sensiblemente”, afirmó el titular de la AER.
Generar descuentos
Desde las entidades comerciales se intentó ayudar a que los comerciantes mantengan un buen volumen de ventas. “La torta es una sola. Con lo cual, o consumís en un lugar o consumís en otro. No podés inventar el dinero para consumir. La forma es generar descuentos, financiamiento a través de las tarjetas de crédito de acuerdo con los bancos. Eso incentiva y facilita a aquel que tiene que comprar”, aseguró Diab. Amplió que, desde la entidad de comercios a cielo abierto, se generaron acciones para permitir que el consumidor preste atención a los centros barriales.
Para el dirigente, el panorama es similar en el resto de nuestra provincia. “Hay algunos sectores en que su economía regional les permite tener mayor liquidez y posibilidades. Otros, por sus características industriales, menos, pero ningún lugar de la provincia escapa a la media general de lo que está pasando”, comentó.
Campañas de navidad
Desde la Came (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) se lanzó para este 25 de diciembre la campaña Navidad Feliz. “Con la adquisición de un cupón tiene un sorteo local y nacional. En el local, es favorecido tanto el comerciante que lo entregó como el comprador que hizo su visita a ese comercio. Después interviene en un sorteo nacional por vehículos, motos. Son dos cuestiones. Un televisor y los premios mayores a nivel nacional”, explicó Ricardo Diab.
Por otro lado, también se realizó una iniciativa desde el sector estatal. “Hemos iniciado nosotros junto con el municipio y con aportes de Provincia. Los comerciantes le entregan un copón gratuitamente a sus compradores para un sorteo final antes de fin de año”, dijo Diab. Se regalaron 500 electrodomésticos entre los participantes.
La eterna inflación
Pasan los años, pasan los gobiernos, pasan los ministros de economía, pero lo que siempre queda es la inflación en nuestro país. Un problema grave que este gobierno nacional tampoco pudo solucionar hasta el momento. Consultado al respecto, Ricardo Diab opinó: “No soy economista y escuchando a los economistas tampoco me queda claro. Son tantos cerebros juntos y no se termina de poder combatir. Hay una cuestión estructural que es el déficit que tiene el Estado, que no se puede corregir, hace que indefectiblemente esto lleve a una cuestión inflacionaria”.
“El mismo Estado que quiere parar la inflación, al aumentar las tarifas la sigue generando. Es un flagelo muy complejo. El más perjudicado es el asalariado porque no tiene posibilidad de corregir su metodología de ingreso económico. Es muy difícil. Creo que va a pasar muchísimo tiempo hasta que se pueda revertir porque no hay demanda de empleo privado. La gente que hay que desocupar del Estado, va a generar una situación de iliquidez en algunos sectores”, agregó el dirigente empresarial.
