La carta a la que nuestro medio tuvo acceso sostiene que el personal directivo de la institución encontró en el baño de varones del establecimiento un escrito que hace referencia a un supuesto tiroteo para el 21 de abril. «Este tipo de manifestaciones genera preocupación en la comunidad educativa y debe ser tomado con absoluta seriedad», asevera el comunicado.
Indicaciones ministeriales
En tal sentido, los docentes informan que, siguiendo las indicaciones ministeriales, solicitan a las familias conversar con sus hijos e hijas sobre la gravedad de realizar amenazas o comentarios de este tipo. «No se trata de una broma: las amenazas vinculadas a situaciones de violencia constituyen un delito y pueden tener consecuencias legales», subrayan.
Recuerdan las autoridades escolares que, de acuerdo con la normativa vigente y las discusiones actuales en torno a la edad de imputabilidad, las conductas de niñas, niños y adolescentes pueden derivar en intervenciones judiciales. «Por ello, es fundamental que desde el hogar se acompañe en la comprensión de la responsabilidad que implica cada acción», profundizan.
Solicitan mantener y profundizar la construcción de una convivencia segura; es una responsabilidad compartida entre la escuela y la familia. «Solicitamos también acompañar a sus hijos e hijas en la preparación y revisión de sus útiles escolares», requieren desde la escuela.
Tarea de todos

Piden a las familias que posean armas en sus hogares que extremen las medidas de seguridad, «garantizando que las mismas no se encuentren bajo ningún concepto al alcance de menores de edad», demandaron los docentes escolares. Finalizan la misiva dirigida a los padres requiriendo que se cuide la convivencia: «El respeto y la seguridad es una tarea de todos», concluyen.
