Por una Argentina más justa e inclusiva

Este tipo ideología en relación a la distribución de ingresos en las arcas del Estado deben considerarse con suma delicadeza y en algunos temas como este, en lo posible, empatía. Está reparación parcial no debe leerse cómo un gasto sino como una inversión en dignidad, equidad y garantizar derechos humanos de uno de los sectores más vulnerables de nuestra población.

Estamos hablando de un colectivo históricamente vulnerado, que representa aproximadamente el 10% de la población argentina.

El costo fiscal estimado de esta ley era de apenas el 0,03% del PBI. ¿Podemos realmente decir que no podemos sostener eso como país?

¿No podría reverse el impuesto que se dejó de cobrar a los altos ingresos o reasignar partidas de la SIDE?

Señores funcionarios: La discapacidad no puede ser una variable más de ajuste.

Aún están a tiempo de reconsiderar esta situación.

Lo que está en juego no es solo una partida presupuestaria en un Exel, son derechos, personas, familias, terapeutas, transportistas, instituciones de salud mental, talleres protegidos, oportunidades, historias de vida, trayectorias presentes y proyectos de futuro.

Argentina es parte de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un tratado de la ONU con jerarquía constitucional en nuestro país. Esta convención obliga a los Estados a garantizar la accesibilidad, la participación plena y el goce efectivo de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para las personas con discapacidad.

En paralelo a esto afortunadamente parte de nuestra población con mayores desafíos en sus patologías crónicas específicas tienen la posibilidad de asistir al fabuloso hospital Garrahan donde, a pesar de que los médicos siguen reclamando honorarios dignos, continúan atendiendo y operando a las personas con discapacidad que viajan desde el interior y localidades remotas para atenderse.

Como profesional y docente, como ciudadano y como parte de una comunidad que trabaja día a día por el bienestar de las personas con discapacidad y sus entornos propongo que sigamos visibilizando, debatiendo y construyendo. No desde el enojo, sino desde la esperanza activa y la responsabilidad colectiva.

Sumate a la conversación. Hagamos de este país un lugar verdaderamente inclusivo.

Lic. Gustavo Taboada

Presidente ONG Ateneo Inclusión, de Gualeguaychú


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