El Ministerio Público de la Acusación (MPA) ordenó este viernes la detención de Daniel Casanovas, un financista con un extenso historial judicial, y de su esposa, Samanta Bravo. El operativo se concretó en el barrio privado Funes Hills Miraflores, donde ambos residían. La medida fue dispuesta por el fiscal Miguel Moreno, de la Unidad de Delitos Económicos y Complejos, en el marco de nuevas denuncias que los involucran.
Según fuentes judiciales, Casanovas enfrenta cargos por múltiples estafas, administración fraudulenta y violaciones a la reglamentación bursátil. Bravo, en tanto, fue señalada como partícipe en las operaciones irregulares y se le imputa encubrimiento. La pareja deberá responder en una audiencia imputativa prevista para el miércoles 27 de agosto en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
La trayectoria del financista arrastra varios capítulos oscuros. Hace poco más de dos años, Casanovas fue detenido en la provincia de Salta luego de que se viralizara un video en el que recibía una golpiza por parte de una presunta víctima de sus maniobras financieras. En mayo de 2023, tanto él como su esposa fueron imputados por retención indebida de granos en la firma Cereales del Sur, que ya había pedido convocatoria de acreedores en 2019 con una deuda superior a los 450 millones de pesos.
Tras aquel episodio, el matrimonio logró recuperar la libertad, pero las investigaciones continuaron. En paralelo, el MPA de Rosario abrió una causa en 2021 por estafas y administración fraudulenta que involucraba la operatoria de la financiera Rosario E. Trade. En esta pesquisa se presentaron al menos diez querellantes, con pérdidas estimadas en 4 millones de dólares.
En la primera imputación en Rosario, el juez Gustavo Pérez de Urrechu ordenó la inhibición general de bienes, el congelamiento de cuentas bancarias y la entrega de pasaportes del matrimonio, aunque no se dictó prisión preventiva. Pese a estas restricciones, Casanovas y Bravo siguieron bajo la lupa judicial por denuncias de clientes que aseguraban haber sido perjudicados en operaciones bursátiles.
El derrotero judicial sumó otro capítulo el mes pasado, cuando el Juzgado Civil y Comercial Nº13 condenó a Casanovas a pagar más de 7 millones de pesos a una clienta, en concepto de indemnización y daño punitivo. La jueza Verónica Gotlieb consideró probado que la firma Daniel A. Casanovas y Asociados SA había dado un “trato indigno” a la inversora que reclamaba recuperar su dinero desde 2020.
La compañía, registrada en la Comisión Nacional de Valores, había rechazado el reclamo y se declaró ajena a cualquier incumplimiento contractual. Sin embargo, la Justicia determinó la responsabilidad de la sociedad bursátil en la pérdida de los fondos, y el fallo constituyó un duro revés para el financista en un contexto ya cargado de denuncias y causas pendientes.
Con esta nueva detención, la Justicia busca avanzar en una causa que reúne a decenas de damnificados tanto en Rosario como en otras provincias. Mientras tanto, Casanovas y su esposa permanecerán detenidos hasta la audiencia imputativa, en la que deberán responder por un historial de acusaciones que se acumula desde hace más de seis años.
