La vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, expresó su descontento por la rápida reinstauración de las retenciones al sector agropecuario. La medida, que había sido suspendida transitoriamente por el gobierno nacional, volvió a estar vigente antes del plazo previsto del 31 de octubre, con el argumento oficial de haber alcanzado el tope de 7.000 millones de dólares estadounidenses en exportaciones.
La visión sobre la medida
Desde Rosario, Scaglia ironizó sobre la corta duración de la exención de retenciones, calificándola como «un hot sale del campo». Según la funcionaria, en apenas dos días las grandes cerealeras realizaron la mayor parte de las ventas, impidiendo que la mayoría de los productores se beneficiaran de la medida.
«Yo puedo asegurar que casi ningún productor ha podido llegar a vender cereal con retenciones cero», afirmó, y agregó que comunicó esta situación al gobernador de Santa Fe la noche anterior a la reinstauración de las retenciones.
Motivaciones del gobierno nacional, según Scaglia
Scaglia atribuyó la decisión del gobierno nacional a una estrategia «oportunista» para negociar con Estados Unidos y contener la volatilidad del dólar. La vicegobernadora argumentó que la medida buscó generar confianza en los mercados internacionales, utilizando al sector agropecuario como fuente rápida de divisas. Sin embargo, la calificó como una solución «endeble» y de corto plazo, que no contribuye a la estabilidad económica del país.
El impacto en la producción y la industria
La vicegobernadora de Santa Fe lamentó que la eliminación temporal de las retenciones no se haya mantenido, ya que, en su opinión, una política de este tipo, aplicada con criterio y a largo plazo, impulsaría la productividad y el desarrollo del país.
Scaglia planteó que la medida podría haber estimulado la compra de maquinaria agrícola, beneficiando a la industria santafesina, una oportunidad que, según sus palabras, se perdió. Si bien no cuestionó el accionar de las exportadoras, Scaglia criticó que la medida no haya sido pensada para beneficiar directamente a los pequeños y medianos productores, quienes, según ella, enfrentan dificultades económicas y se encuentran en plena etapa de preparación para la próxima cosecha.
