A nivel sectorial, la industria manufacturera continúa siendo el segmento más golpeado, registrando su quinto mes consecutivo de destrucción de empleo. Desde el inicio de la actual gestión, este sector acumula una pérdida de aproximadamente 40 mil puestos laborales, aunque en julio mostró una relativa estabilidad respecto al mes anterior. La construcción se posiciona como el segundo rubro con mayor destrucción de empleo privado registrado en el ámbito nacional, reflejando la desaceleración de la obra pública y privada.
Paralelamente, el informe nacional señala un leve crecimiento del trabajo independiente, que aumentó un 0,4% (equivalente a 11.700 personas). Este incremento se explicó principalmente por el alza de 12.500 adherentes al monotributo social (+9,9%). No obstante, el régimen general de monotributistas experimentó una caída de 2.700 personas (-0,4%), mientras que la cantidad de aportantes al régimen de autónomos disminuyó en 1.800 personas (-0,5%), mostrando una heterogeneidad en la dinámica de las distintas modalidades de empleo no asalariado.
Panorama provincial: fuertes disparidades geográficas
La crisis del empleo no impacta de manera uniforme en todo el territorio nacional. Durante julio, el empleo registrado en el sector privado solo logró crecer en un puñado de provincias: Neuquén, Mendoza, Tucumán y Río Negro. En contraste, la mayoría de las jurisdicciones experimentaron caídas muy pronunciadas, con los casos más destacados en Santa Cruz, La Rioja, Catamarca, Formosa, Tierra del Fuego, Chubut, Chaco, Santiago del Estero y Misiones, evidenciando el desafío que enfrentan las economías regionales.

Santa Fe: nueva merma y acumulación de pérdidas
En la provincia de Santa Fe, la recuperación del empleo registrado se estanca. Tras algunos meses donde los puestos de trabajo se mantuvieron amesetados, sin lograr recuperar los perdidos a lo largo de 2024, julio marcó un nuevo retroceso. Se contabilizaron unos 500 empleos privados registrados menos que en junio, profundizando la tendencia a la baja en el mercado laboral local.
Desde el inicio de la gestión del actual gobierno nacional en diciembre de 2023, la provincia perdió 13.400 puestos de trabajo en el sector privado. En ese momento, Santa Fe contaba con 523.700 trabajadores registrados, cifra que se redujo a 510.300 para julio, reflejando la significativa contracción de la actividad económica provincial en este período.
Desempeño sectorial en la Provincia de Santa Fe
Un informe elaborado por el exministro de Trabajo provincial, Juan Manuel Pusineri, detalla la situación por rama de actividad en Santa Fe. En general, la mayoría de los sectores presentaron contracciones en sus niveles de empleo. De las distintas ramas analizadas, siete redujeron su dotación de personal, seis se mantuvieron estables y solo una mostró crecimiento: Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que incrementó su empleo en un 0,3%, consolidando al sector primario como el único motor de expansión laboral.
Entre los sectores que lograron estabilidad se encuentran Enseñanza; Transporte, almacenamiento y comunicaciones; Servicios sociales y de salud; Suministro de electricidad, gas y agua; y Construcción. Es importante destacar que, si bien a nivel nacional la construcción fue uno de los rubros más afectados, en Santa Fe su empleo se mantuvo estable durante julio. Por otro lado, los sectores que redujeron su empleo fueron Pesca (-2,4%); Explotación de minas y canteras (-0,8%); Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-0,4%); Servicios comunitarios, sociales y personales (-0,3%) e Industrias manufactureras (-0,3%), reflejando el impacto de la retracción de la demanda y la incertidumbre económica.
Trabajo independiente en Santa Fe: caída por cambios normativos
El reporte también arrojó luz sobre la situación del trabajo independiente en Santa Fe, que experimentó una caída general del 11%. Esta merma se atribuye principalmente a la reducción drástica de los monotributistas sociales (-62%), vinculada a cambios en la legislación que regula este régimen.
En contraste, la cantidad de aportantes al monotributo general en la provincia aumentó un 3,5%, mientras que los adherentes al régimen de autónomos disminuyeron un 3,9%, mostrando una reorganización interna de estas modalidades laborales.
