La arquitecta Adriana Pedroso es quien está a cargo de las obras de mantenimiento y ampliación del cementerio municipal de Chajarí. En diálogo con Mirador Entre Ríos explicó los alcances de los trabajos. Indicó que en el panteón de la familia Salvarredy (primer intendente de la ciudad) se reparó el techo, que con el paso del tiempo tenía filtraciones que provocaban humedad en las paredes interiores, las cuales se arreglaron y pintaron, también la antigua puerta, y en las paredes exteriores también se están desarrollando trabajos.
“Se contactó a un artista plástico para que reconstruya las molduras exteriores que se cayeron, siguiendo con el mismo estilo”, indicó. Vale señalar que se trata de una construcción muy antigua, con piedra Parí, “material que no se consigue actualmente, al menos no en Chajarí”, aclaró la arquitecta. Por eso “se hará otro tipo de mantenimiento con otros materiales que logran un acabado similar, porque hay fisuras de distintos tamaños que no pueden esperar”, aseguró.
PRIMERA TUMBA
En el Cementerio Municipal descansan los restos de Mercedes Gonsalez. Fue la primera persona sepultada en el cementerio de Chajarí. Falleció en octubre de 1888 y vivió nada más y nada menos que 111 años. En el marco de la puesta en valor de los distintos sectores del cementerio, Adriana explicó que “se arregló, se colocaron detalles en revestimiento y sólo falta colocar una placa que diga que es la primera persona enterrada en este cementerio. Falleció a los 111 años en 1888, lo que deja ver que se trató de una persona que nació en el 1700, antes incluso de la fundación de Villa Libertad, hoy Chajarí”.
Su tumba está sobre tierra y se trata de una tumba histórica. Por esa razón, desde el Gobierno Municipal en resguardó este patrimonio, llevando a cabo tareas de restauración. En el lugar se reparó y remodeló la tumba, se colocó revestimiento símil piedra, se realizaron arreglos en la cruz y en la placa. Teniendo en cuenta que se trata de una persona fallecida antes de la inauguración del cementerio, se presume que se trasladaron los restos a este espacio una vez creado el cementerio.
AMPLIACIÓN DE ESPACIOS
A medida que la ciudad crece, también crece el cementerio. Y los espacios de las dos hectáreas se ven reducidos, más aun teniendo en cuenta que un gran porcentaje es utilizado por tumbas en tierra, lo que ocupa más espacio. Por eso es importante una diagramación estratégica de las nuevas nicheras. En esta misma línea, actualmente el municipio avanza con la construcción de otros 100 nichos en el cementerio municipal, que se realizan con fondos propios y mano de obra adjudicada mediante un concurso de precios efectuado el 19 de junio pasado, otorgando la obra a López Construcciones por un presupuesto de más de 14 millones de pesos y con un plazo de ejecución de obra de 120 días corridos. La obra está constituida por 50 nichos por cada cara y una galería.
La arquitecta se refirió a la construcción de nicheras, indicando que “en esta oportunidad no tendrán galerías, porque le quita circulación de aire y espacio”.
Además, está próxima a licitarse la compra de materiales para otros 150 nichos, que van a estar construidos sobre una platea de fundación, con el mismo sistema y tratamiento que los anteriores. Nada más que en este caso van a estar agrupados en dos caras de 75 nichos de cada lado y en el remate del techo va a tener tres chimeneas para ayudar a la evacuación de gases. En este caso los nichos no contarán con galería, sino que estarán dispuestos en una estructura más moderna y más abierta, permitiendo así también una iluminación natural del espacio. Todos los nichos van a tener una vereda perimetral para poder acceder a cada uno de ellos.

