Hugo Alberto Roldán quedó definitivamente desvinculado de la acusación que se le formalizó en marzo de 2020 respecto del crimen de Ramón Grandoli, el chico de 13 años oriundo de Hernandarias que fue encontrado sin vida luego de una intensa búsqueda de varios días que involucró fuerzas policiales y vecinos de aquella localidad. Los restos del infortunado niño fueron hallados a unos 400 metros de la casa de los entonces sospechosos.
Así lo dispuso este miércoles 12 de noviembre el juez de Garantías, Eduardo Ruhl, que hizo lugar al acuerdo al que arribaron Fiscalía, Defensa Pública –responsabilidad del defensor Fernando Callejo- y la querella, a cargo de Pedro Fontanetto. Fue tras la reformulación del hecho, el 21 de octubre de 2024, y la autorización para realizar un informe pericial psicológico/psiquiátrico a Luis Roldán para despejar toda duda acerca de la capacidad de culpabilidad del imputado y determinar si está en condiciones de hacer frente a un debate ante un jurado popular.
En aquel momento se entendió que respecto de Hugo Roldán no había elementos de convicción para llevar al sospechoso a juicio. Así, se dictó su sobreseimiento dejando a salvo su buen nombre y honor respecto del delito de Homicidio agravado.
Si bien la acusación pública, en manos de las fiscales Patricia Yedro y Paola Farinó, junto al defensor público, Juan Carlín, defensor de Luis Roldán, adoptaron igual temperamento respecto de este, pero por motivos muy distintos, el querellante se opuso y propuso continuar con el proceso contra Luis Roldán. Fontanetto sostuvo que encontró “muy contradictorio las conclusiones a las que se llega por parte de las especialistas”, en referencia a las profesionales del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial que realizaron los informes psicológicos/psiquiátricos que arrojaron que el imputado tiene sus capacidades mentales menguadas y no comprende la criminalidad de sus actos ni puede dirigirlos.
La pericia determinó que Luis Roldán tiene una merma en sus capacidades mentales que lo ubica con un coeficiente intelectual de 4,7 puntos, lo que se condice con la mente de un niño de entre 6 y 8 años. También determinó que aquella incapacidad es previa al hecho e irreversible.
No obstante la oposición del querellante, Fiscalía instó el sobreseimiento de Luis Roldán en base a las contundentes conclusiones de los informes periciales que se realizaron con puntos de pericia aportados por las partes, y pidió que se dispongan medidas de seguridad mediante la internación por el plazo de dos años para ser abordado por profesionales y sostener un tratamiento en el tiempo en función de la situación de vulnerabilidad en la que vivió y vive él y su familia, que no está en condiciones de acompañarlo en el tratamiento por falta de contención adecuada y él solo no podría sostenerlo.
Ante el pedido, Rulh dispuso un cuarto intermedio para analizar los pedidos.
EL NUEVO HECHO
El nuevo hecho imputado, ya sin Hugo Roldán y sin un dato escabroso que consistió en que se sostuvo que los hermanos, después de asesinar al niño pusieron el cadáver en un recipiente con agua hirviendo y luego esparcieron sus huesos en el campo, cerca de su casa, consiste en que “con posterioridad a las 17 del 28 de febrero de 2020, en cercanías de su vivienda, ubicada a 7 kilómetros al sur de la ruta provincial Nº 7 de Hernandarias, Luis Roldan utilizando un cuchillo forjado en acero de doble filo, con una hoja de 400 milímetros de largo y un ancho máximo de 28 milímetros, dio muerte al niño Ramón Ernesto Grandoli, de 13 años de edad, asestándole puntazos en la zona del cuello, provocándole nueve cortes en la clavícula derecha y un corte o incisión en la séptima vértebra cervical, ocasionándole lesiones que produjeron su deceso”.
